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Cuentos Subversivos



Cuentos Subversivos

Jorge Andrade
Deldragón, 2020
Cuento, 146 pp.

por Rubén Sacchi


El diccionario de la Real Academia Española define “subversivo: Capaz de subvertir” y “subvertir: Trastornar o alterar algo, especialmente el orden establecido”.
El libro se compone de dieciséis cuentos, pero ¿qué subvierten?. El lector no percibirá una gran transgresión sino pequeños hechos que, tomados separadamente, parecen inocuos en lo cotidiano pero son acciones que generan las condiciones para la subversión. Cada uno individualmente demuestra que el mundo es subvertible.
Así podemos ver a un Dios cansado de “no jugar a los dados con el Universo”, que decide refutar a Einstein; un yogui que se aterra al lograr la absoluta introspección; el invertido final de un cuento de hadas o una particular infidelidad expresada en dos variantes.
En oriente suelen decir que una historia no termina, sino que se detiene. Acá les llamamos vulgarmente “finales abiertos”. Ese también se convierte en un acto subversivo, las múltiples continuidades que nuestra mente puede idear, convirtiendo por un momento a los leyentes en prolíficos escritores cómplices del autor.
En síntesis, son cuentos breves que provocan extensas reflexiones, algo a lo que el autor de Desde la muralla y Vida retirada nos tiene acostumbrados, a que la historia no se detenga, sino que continúe en nuestra mente.

El convite de Lola Mora


El convite de Lola Mora
Amanda Patarca
Deldragón, 2008
Teatro, 114 pp

por Rubén Sacchi

La imagen de Lola Mora apoyada en la balaustrada que da al río y una voz que dice: “Cada tanto vuelve. Recorre los lugares en donde desplegó su vida”, dan comienzo a esta pieza de teatro que, a través de un ágape imaginario, expone la imagen de esta mujer de carácter y creatividad notables, atributos ambos que parecieran estar moldeados con la consistencia del mismo material pétreo que usaba para sus figuras.
El banquete, al que Lola ha convocado para dar paz a su alma (o para reafirmar su inmortalidad) cuenta con la presencia de disímiles invitados, media docena de personajes que marcaron su vida. La nómina, a la que fueron cursadas tarjetas escritas con sangre, incluye a Baldomero Fernández Moreno, Gabriel D’Annunzio, Julio A. Roca, María Magdalena, Luis Hernández Otero, su ex esposo, y al mismísimo Demonio, quien no fue convocado directamente pero que, mediante un artilugio, se coló en la reunión.
El texto junta buena prosa con una visión personal de la historia íntima de la artista, pero resulta demasiado benigno con la figura de quien estuvo a cargo del genocidio aborigen, mal conocido como Conquista del Desierto.