Teatro de operaciones
María Pia López
Paradiso Ediciones, 2014
Novela, 144 pp.
por Rubén Sacchi
Si los grupos de Florida y Boedo fueron el paradigma de la historiografía cultural argentina de principios del siglo XX, el escenario que plantea María Pia López recrea satíricamente ese clima de disputas.
En medio de un proyecto literario teatral, que procura una performance de la obra Los siete locos, de Roberto Arlt, un grupo de actores improvisa la adaptación de las maneras más disparatadas posibles.
El libro rezuma política por todas partes y no deja de sentar posición frente a la historia: “Creían que se podía tratar el pasado mejorándolo y no como presos encadenados a su repetición”; a través de sus páginas se van enunciando diversos antagonismos que atravesaron nuestros anales.
Si bien evidencia una postura encuadrada en el peronismo y hace más de un guiño al proceso político contemporáneo, ejerce con valentía la autocrítica y hasta desnuda los contrastes ideológicos del movimiento, dándoles un tono hilarante y desprejuiciado: “tras mandar cartas pidiendo rescate que tuvieron menos respuestas que las que Cooke mandaba a Perón instándolo a trasladarse a Cuba”.
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Habla Clara
Habla Clara
María Pía López
Paradiso Ediciones, 2012
Novela, 112 pp.
por Rubén Sacchi
Un muerto. ¿Suicidio, asesinato, accidente? La instrucción, a manos de la justicia, deberá develarlo. Para ello, cuenta sólo con el testimonio de los vecinos.
Todo ocurre en todas partes y la historia rompe, una y otra vez, el mito de que en algunos barrios nunca pasa nada. Sin embargo, sus moradores mantienen esa actitud de sorpresa, típica del “yo no fui”.
Lo particular de la historia no consiste en ella misma, sino en la manera de narrarse y que alude al título con un juego de palabras: Clara habla, pero su habla no es clara, como tampoco lo es la del resto de los personajes.
Hay un manejo por demás interesante de las formas de expresión. Si bien los personajes habitan un mismo sitio y pertenecen, obviamente con matices, a una misma clase social, sus palabras suenan muy diferentes entre sí, ya sea por cuestiones generacionales o culturales, lo que no puede ser casual en la pluma de una socióloga.
Ahí reside el fundamento del libro, en ese trabajo sobre los actores que vuelven la trama como algo secundario, que plantea problemáticas actuales y puede, sin mella, quedar irresuelta.
María Pía López
Paradiso Ediciones, 2012
Novela, 112 pp.
por Rubén Sacchi
Un muerto. ¿Suicidio, asesinato, accidente? La instrucción, a manos de la justicia, deberá develarlo. Para ello, cuenta sólo con el testimonio de los vecinos.
Todo ocurre en todas partes y la historia rompe, una y otra vez, el mito de que en algunos barrios nunca pasa nada. Sin embargo, sus moradores mantienen esa actitud de sorpresa, típica del “yo no fui”.
Lo particular de la historia no consiste en ella misma, sino en la manera de narrarse y que alude al título con un juego de palabras: Clara habla, pero su habla no es clara, como tampoco lo es la del resto de los personajes.
Hay un manejo por demás interesante de las formas de expresión. Si bien los personajes habitan un mismo sitio y pertenecen, obviamente con matices, a una misma clase social, sus palabras suenan muy diferentes entre sí, ya sea por cuestiones generacionales o culturales, lo que no puede ser casual en la pluma de una socióloga.
Ahí reside el fundamento del libro, en ese trabajo sobre los actores que vuelven la trama como algo secundario, que plantea problemáticas actuales y puede, sin mella, quedar irresuelta.
No tengo tiempo

No tengo tiempo
María Pía López
Novela, 120 pp.
Paradiso Ediciones, 2010
María Pía López
Novela, 120 pp.
Paradiso Ediciones, 2010
por Rubén Sacchi
Una vieja canción del grupo de rock Manal, compuesta por Javier Martínez, sentenciabaa: “... No hay tiempo de más, no hay tiempo de más, una hora es fatal, un minuto: igual...”, ese pánico de Cronos parece coincidir con la advertencia que abre el volumen: “la acción interna de la novela no es otra cosa que una lucha contra el poder del tiempo”. Sin embargo, la confrontación va más allá del tiempo porque, si bien éste es sinónimo de eternidad, para los humanos significa la muerte y esa es la real fobia que recrea la narradora.
La historia es el recorrido en la vida de una mujer adulta durante escasos once meses, a través de su diario íntimo. Elige ese medio porque todo es mentira, asevera, salvo, tal vez, la escritura; nada de fotos o recuerdos que nos confronten con un pasado del que no aceptamos el exilio.
La protagonista busca, quizás, un paraíso en el frecuente infierno de la soledad. Por las páginas desfilan las relaciones familiares, afectivas y amorosas. También todos los conflictos que puede arrastrar la única viva de cuatro hermanos que murieron al nacer antes que ella. La culpa del sobreviviente y la angustia de su existencia la llevan a analizar los hechos desde una perspectiva empirista, donde los nacimientos son “prueba y error” y “el suicida también cree que decidió”. Todo atravesado por la maternidad, que sobrevuela la historia desde el vínculo con su progenitora hasta los hijos que no tuvo.
No tengo tiempo es un libro profundo, que incursiona en el alma humana y se adentra también en el lenguaje, enarbolándolo como única verdad, para luego cuestionarlo evidenciando sus contradicciones: “A tener se llamaba falta, a no tener regla. Es raro el lenguaje”.
La autora es socióloga, ensayista, docente e investigadora de la Universidad de Buenos Aires. Integró el grupo editor de las revistas El ojo mocho y La escena contemporánea. De ella, escribe Liliana Heer: “María Pía López, como Céline, excede la apuesta, pacta fractura, convoca el más acá de la pose, hace experimentar al lector el barro, la tregua, el entusiasmo y el hastío”.
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