Pesimista militante


Pesimista militante
Hermenegildo Sábat
Universidad Nacional de Quilmes; Fondo de Cultura Económica y Universidad de la República, 2009
Interpretación gráfica, 48 pp.
por Rubén Sacchi

“Todo en la vida es mierda y ahora estamos ciegos en la noche, atentos y sin comprender”. Sólo leer esa frase de El pozo, que Onetti escribiera en 1939, basta para entender que la visión que el escritor tenía de la existencia, a sus jóvenes treinta años, ya no era muy alentadora. Seguramente, esa posición desesperanzada inspiró a su amigo y dibujante para titular de esa manera lo que él llama “interpretación gráfica”.
Como sea, el resultado final es de una notable exquisitez. Veintidós Onetti en 20 x 30 cm. nos miran desde esas láminas y nos muestran diferentes aspectos de quien fuera uno de los más importantes escritores uruguayos y de Latinoamérica, a un siglo de su nacimiento.
Las ilustraciones son acompañadas por textos de dudosa autenticidad, en los que personajes que supuestamente trataron o conocieron al escritor refieren anécdotas, tales como la de Darío Molinari, aludido como “peluquero que una vez cortó sus cabellos”: “Con el espejo me trato de usted, así que aprendí a afeitarme al tacto, me dijo mientras pasaba despacio su mano por su cara”, dando un toque de humor que equilibra el rictus serio del homenajeado.

Mundo hamburguesa


Mundo hamburguesa
Adolfo A. Chouhy
Edición de autor, 2000
Poesía y relato, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Haciendo gala de su título, el libro es de comida rápida. Los poemas, cuentos y relatos breves que lo integran y que se intercalan caprichosamente como en una brochette, se digieren velozmente.
El volumen, publicado hace diez años, agrupa trabajos de distintas ­épocas, llegando a las dos décadas pasadas, contiene una treintena de escritos prologados por Kelly Gavinoser y se juntan en una edición cuidada. La portada estuvo a cargo del artista plástico Edmund Valladares.
Las más, son historias de perdedores, de final triste sino trágico. Hay cierta ingenuidad en el mensaje, propio de la temprana edad a la que fue escrito, aunque asoma también un fuerte sentido de la justicia, pero no de la institucional (el autor trabaja en un estudio jurídico) sino de la otra, la popular. La que se da en lo cotidiano y renueva nuestra magra esperanza en el día a día.
Chouhy no ha dejado de crear en estos años y tiene en preparación un nuevo volumen, titulado Carnal. Si bien sigue con la tendencia gastronómica, la experiencia hará que este plato llegue bien elaborado.

contra la corriente


contra la corriente
de Juan Bautista Duizeide
Grupo Editor Mil Botellas, 2009
Relato, 104 pp.

por Rubén Sacchi

Decir que Juan Bautista Duizeide se mueve en estos relatos como pez en el agua, sería una figura poco imaginativa pero más que apropiada para definir la destreza con que aplica su pluma y el medio donde supo transcurrir buena parte de su vida y que nutre la naturaleza de su prosa.
Quien haya frecuentado zonas portuarias, habrá percibido un común estigma de los hombres de mar, y no me refiero a estereotípos fáciles como tatuajes o una voz aguardentosa, sino a que jamás dejarán de navegar. Algunos hallarán la muerte en cubierta; otros, aún en tierra, seguirán derrotando en sueños los siete mares; pero están quienes ocuparán páginas intentando exorcizarlo para volver cada día a enfrentar su fantasma.
El mar, en estas historias, posee un poder de seducción sobre las vidas de quienes lo atraviesan: sobre los moribundos ejerce una suerte de euforia vivificante y su mística erótica no se agota ni aún en tierra firme.
Eduardo Belgrano Rawson escribió: “Hay buenos escritores que nunca pisaron un barco y navegantes que ignoran todo acerca del arte de narrar. Luego vienen los menos, duchos en ambos rubros. Duizeide integra este último grupo”.

Moviola impermeable


Moviola impermeable
Paula Yende /Sergio Rigazio
Ediciones llantodemudo, 2008
Poesía, 48 pp.

por Rubén Sacchi

En una interesante propuesta creativa en formato de bolsillo, los poetas de Junín presentan este libro compartido, aunque no está claro si los poemas fueron escritos por ambos en colaboración o si los hay de ambas autorías por separado. Recuerda a esas famosas duplas de los 60 que firmaban Lennon-Mc Cartney ó Jagger-Richards.
Y si de esos años hablamos, también de allí hereda una huella. Con marcado estilo beatnik, el libro expone, cuadro a cuadro ó frame by frame (acorde a la libertad con que los autores mixturan los idiomas), como desde esa pequeña pantalla de montaje, las imágenes que componen la película de la vida, pero la calidad de “impermeable” impide que ese universo se contamine de otros mundos que quieran penetrarlo. Lo necesario está allí: “oh, todo lo que extraño lo llevo conmigo”. remata el poema Sin.
Yende y Rigazio lo plantean como “Hipótesis Nunca Planteada Acerca de LA Improbable Diferencia Entre la Impro­visación En la poesía Y LA expansión del espíritu involucrado en actos poéticos puramente AccidentaleS” y en esa ausencia de demostración radica precisamente la frescura de la obra.

Esa puta memoria


Esa puta memoria
de Eduardo Silveyra
Editorial Leviatán, 2009
Novela, 252 pp.

por Rubén Sacchi

La novela, de marcado perfil autobiográfico, habla del Río de la Plata, pero no es un ensayo sobre el acuífero que baña estas costas, sino un fresco de su gente en una época en que ambas márgenes, al igual que en otras latitudes, transitaban un mismo momento histórico y respiraban similar deseo: la revolución socialista.
La historia está acompañada de un fondo musical. Suena a jazz pero sabe a tango, es un libro de pérdidas y abandonos, de nostalgia con dejo arrabalero, donde destaca la presencia del macho con un toque que huele a misoginia.
A través de un estilo coloquial y un lenguaje marcadamente poético, se percibe un trabajo interior que atraviesa la historia poniéndola a flor de piel y haciendo que algunos párrafos estén maravillosamente logrados, dotados de una alta dosis de sensibilidad.
El protagonista, cual eximio actor titiritero, hace danzar en su entorno a un grupo de personajes que interactúan entre sí y a través del tiempo en un ambiente convulso y en constante alteración, donde los hechos y las ideas construirán tendencias políticas y, de ellas, devendrán las ideologías o, lo que es lo mismo, la ética con que cada uno enfrente la vida.

Querida mamá o guiando la hiedra

Querida mamá o guiando la hiedra
de Laura Yusem
sobre cuentos de Hebe Uhart
Patio de Actores
Lerma 568, CABA
Sábados, 21hs.

por Rubén Sacchi

La hija ensaya una improbable carta a su madre por tercera vez, la primera no le gustó, la segunda la perdió. Dice que siempre hace dos cosas a la vez, como su madre sugería y ella detestaba cuando era pequeña; y sí, ahora lo hace hasta en cada palabra, cargadas de esa dualidad amor-odio, tal vez la condición sine qua non de las relaciones humanas.
¿Cómo se puede borrar un pasado que pesa? ¿a baldazos de agua? ¿conjurándolo? la hija lo intenta de diferentes maneras, reivindica su antigua rebeldía pero asume su presente condicionado de mandatos.
No hay aquí tremendos complejos ni psicopatías, no encontraremos conductas suicidas sino el crecimiento de una sutil aceptación, como la de una planta adherida a la vara tutora. Al respecto, dijo la autora: "No busco hacer costumbrismo ni el relato de una “familia disfuncional” (tan de moda), sino adentrarme en la espesa opacidad de los hechos de la vida cotidiana, el devenir afectivo que tan certeramente observa y trasmite esta autora. Mi propósito es -siempre a través de fragmentos- rendir homenaje a la perturbadora ensoñación que sigue uniendo las voces y los cuerpos de una madre muerta y una hija que la evoca".
Con muy buenas actuaciones y una puesta original, esta magnífica pieza recrea la tremenda carga que conllevan las palabras en la relación materno-filial. Yusem logra una buena adaptación de la obra de Hebe Uhart.

Adaptación y dirección general: Laura Yusem
Asistente de dirección: Julia Cuevas
Elenco: Julieta Alfonso (Hija), Martha Rodríguez (Madre)
Pintura: Norma Kichy Gatti
Diseño grafico: Diego Alonso
Fotografía: Marcela Gabiani
Operación de luces: Matías Bugueño
Operación de sonido: Julia Cuevas
Diseño de iluminación: Marco Pastorino
Espacio escenográfico: Laura Yusem
Música original: Cecilia Candia
Prensa: Simkin & Franco

Desear y tener


Desear y tener
Juan M. González Moras
Libros de La Talita Dorada, 2008
Poesía, 40 pp.

por Rubén Sacchi

Desear y tener es un ciclo cerrado, satisfecho, pero ¿cuál es el trayecto entre uno y otro punto? ¿cuán largo y difícil? Juan M. González Mora recorre el camino que separa ambos hitos de la mano del amor y un sin fin de planteos existenciales.
El amor es la línea directriz de su trabajo y abarca ambos extremos: deseo y posesión. Pero el sendero no es un jardín de rosas; el poeta, para alcanzar su meta, se interpela angustiosamente: "cuando / cada despertar es el tiempo / cuando el tiempo es el ocaso y no hay más eternidad / que el ocaso // (y quizá por eso corramos tanto hasta morir)", adopta las apariencias y disfraces necesarios para andar esa senda hostil que es la vida: "si tengo que disfrazarme como se disfraza el mundo / para / parecer lo que quiere lo que tiene lo que puede parecer", para alcanzar, al fin del único y largo poema que integra este libro, la sabiduría indispensable del propio conocimiento, del ser auténtico. Tal vez, la única manera de lograr los objetivos propuestos.

Gritos en mis ojos


Gritos en mis ojos
Ivana Szac
Ediciones de La Cultura, 2009
Poesía, 72 pp.

por Rubén Sacchi

Gritar los ojos. Semejante metáfora implica mucho dolor visto aunque, teniendo en cuenta la edad de la poetisa, debe advertirse gran poder de observación y elevada sensibilidad. No es un hecho caprichoso, la realidad no da para menos, pero es el artista quien debe poner la angustia en el lenguaje humano, para que pueda decirse, nombrarse lo inenarrable y así conjurarlo.
La poesía en Ivana Szac no incluye anestesia, sus palabras son frescos de la realidad que cada día golpea con dureza las barriadas pobres del Gran Buenos Aires: "Ellos / todas las mañanas / beben angustias de pan..." y vaya a saber qué culpas, propias o ajenas, intenta redimir a través del sacrificio: "La poesía en mí / como los clavos en las manos de Jesús".
Hay muchos tipos de poesía: las hay que acarician con efecto balsámico las almas cansadas; las que imprimen un ritmo frenético en nuestro cerebro; las que nos llevan al interior de paraísos y de infiernos... pero, en el caso que nos ocupa, este es un libro cuyas "... palabras marcan / como una herradura caliente / la piel de la historia".

Los mil días del adelantado


Los mil días del adelantado
Jorge A. Colombo
Ediciones Fundación Victoria Ocampo, 2005
Relato, 222 pp.

por Rubén Sacchi

“En una tierra cava y empantanada, donde abundaban mosquitos que apenas dejaban reposar”, que hoy está a pocas cuadras del Puente Uriburu o Puente Alsina, ubica el historiador Guillermo Furlong aquella vieja Ciudad de Buenos Aires que fundara Pedro de Mendoza.
De esos parajes y aquellos tiempos, se desgrana un conjunto de relatos que avanzan hasta días más cercanos, pero siempre manteniendo como centro el escenario porteño.
El escritor Vicente Battista lo define como “un libro que ha sido armado con la sabiduría y la habilidad de un narrador que sabe cómo contar los hechos históricos”. Sin embargo, tales acontecimientos de nuestro pasado son presentados en un contexto fantástico que puede llevar al protagonista a trasponer las barreras del tiempo y el espacio. Colombo también arriesga situaciones de futuros alternativos, los que sabemos tan relativamente posibles como el número de combinaciones que las circunstancias hubiesen permitido, vale decir: infinitos.
Sus interesantes narraciones recorren gran parte de los momentos fundacionales de nuestra patria, recreándolos de manera amena y novedosa.

Camino


Camino
Cuartoelemento
Producción independiente, 2009

por Rubén Sacchi

Nuestra tierra ha dado muchísimos músicos de excelente nivel, pero muy pocos tan versátiles a la hora de definir estilos como Rubén "El Mono" Insaurralde. Su última banda, Cuartoelemento, da sobradas muestras de esta aseveración.
Ha pasado, entre otros, por el retorno de Piero y su grupo Prema a inicios de los 80 y, ya en democracia, por la mítica banda del Chango Farías Gómez: Músicos Populares Argentinos.
Esta nueva formación la integra con Néstor Gómez en guitarra y voz, Matías González en bajo acústico y voz y Horacio López en percusión y voz y ya llevan grabados 3 compactos. Los anteriores, Cuartoelemento (2005), Premio Gardel en el rubro “Mejor Álbum de Tango Nuevas Formas” y Alquimia (2007), grabado en vivo en Ciudad Vieja de La Plata, prefiguran la línea de Camino, lo que ya marca un estilo.
Temas propios y versiones de grandes compositores, como Atahualpa Yupanqui, los Hermanos Abalos, Joao Bosco y Antonio Carlos Jobim, en el cancionero latinoamericano o el músico de jazz Bill Evans, hacen las delicias de quienes esperamos una actitud más fresca, que aporte aires de desenfado a la hora de improvisar y dejar paso a la creatividad.

Museo Ezeiza: 20 de junio de 1973

Museo Ezeiza: 20 de junio de 1973
de Pompeyo Audivert y Andrés Mangone
Centro Cultural "Francisco Paco Urondo" de la
Facultad de Filosofía y Letras, UBA
25 de Mayo 221 , esquina Perón
Del 14 al 18 de diciembre - 21 hs.

por Rubén Sacchi

"Estos cortaron una ruta a lo largo, no a lo ancho". La frase la dice un personaje con aspecto de servicio de inteligencia, y ninguna figura metaforiza mejor la magnitud de las interminables masas populares que, desde los cuatro puntos cardinales del país, acudieron a Ezeiza en junio del 73 para presenciar el regreso del exilio de su líder: Juan Domingo Perón.
La obra se define acertadamente como "instalación teatral", pues es un intermedio entre una pieza dramática y un museo viviente. El famoso palco, donde se pudo apreciar el choque de los sectores en disputa, preside un ala del salón. A sus pies se extiende un tendal de caídos, entre los que operan algunos sectores represivos y el espectador deambula libremente entre ellos, quienes refieren sus historias: "Señor, yo no sé qué hago aquí, me arrastró la multitud"; "soy poeta y mis versos abren los ojos de los difuntos"; "mi nombre es Iñíguez y estuve encargado de armar el escenario"; "nosotros somos peronistas", son algunas de las frases que dicen mirando a los ojos en abierta súplica, que genera un sentimiento de culpa al abandonarlos para pasar a la siguiente víctima.
Cuarenta actores representan impecablemente esos hechos luctuosos que preanunciaban lo que vendría en los años siguientes. Una obra fuerte, descarnada, que no rescata la alegría previa sino el dolor posterior a los disparos, el físico, por supuesto, y el que produce la certeza del sueño roto, partido en mil pedazos, como la metralla. Un sueño inalcanzable, como el avión que pasó de largo alejándose de los miles de cabecitas negras.
Leonardo Favio, presente en el acto, cantaba Fuiste mía un verano. Al día siguiente, comenzaba el invierno del 73, un invierno que sería eterno para más de 200 compañeros.


Dirección: Pompeyo Audivert y Andrés Mangone
Asistencia de dirección: Fernando Kabhie, Lucas Olmedo y Gino Fusco
Música, composición y ejecución: Claudio Peña
Paisaje de sonidos: Mirko Mescia

Elenco:
Adela Busquet, Adrián Barrionuevo Díaz, Ana Audivert, Carlos Gonzáles, Clarisa Staracci, Danae Cisneros, Diego Martínez, Esther Misgalov, Federica Presa, Federico Alonso, Francisca Rivero, Gabriela Ram, Gloria Slemenson, Gustavo Enrietti, Gustavo Marzo, Hugo Cardozo, Ignacio
Litvac, Ivan Balsa, Janet Bar, Juan Carlos Antón, Julieta D´Amore, Laura Brisighelli, Liliana Catalán, Liliana Cobe, Lucía Calvo, Lucía Rabey, Macarena Aniyar, María Pía Poveda, Martín Scarfi, Maya Sarasúa, Nara Mansur, Nelson Agostini, Nicolas Lisoni, Pablo Díaz, Romina Soler, Rosario Ferreiro, Rubén Parisi, Sabrina Pérez, Sergio Fernández y Valeria Di Toto.

El tiempo mata


El tiempo mata
Agustín Gribodo
Ediciones de La Cultura, 2009
Novela, 90 pp.

por Rubén Sacchi

Jacinto Benavente escribió: “En cuestión de árboles genealógicos es más seguro andarse por las ramas que atenerse a las raíces” y muchas veces es así, una familia puede integrarse de perfectos desconocidos o disputar despiadadamente una herencia, como quien apuesta en la ferocidad de los mercados.
Un caserón, cuatro hermanos. Cada uno llevó una vida diferente, pero una fotografía los junta en otra época, inconfundiblemente, dentro del mismo marco. Cuatro vidas con sus visiones particulares del futuro, distintas necesidades y proyectos.
En ese escenario y entre esos personajes se desarrolla la novela de Agustín Gribodo, que obtuvo una Mención en el Premio Bienal 2008, del Consejo Federal de Inversiones. Una historia que troca del drama familiar al policial negro.
Con una prosa atrapante, nos muestra el nivel de alienación en que puede caer un ser humano cuando su vida se circunscribe a un solo objetivo y su universo, que podía aparecer como amplio y contenedor, puede desaparecer de un día para el otro, como lo representa el sarcasmo de su principal personaje, Gustavo: “Serás lo que puedas ser o no serás nada”.

La isla de los pingüinos


La isla de los pingüinos
Anatole France
Editorial Claridad, 2009
Novela, 336 pp.

por Rubén Sacchi

“En la situación presente -dijo con tranquilidad- se imponen tres medios de acción: contratar a los matarifes, corromper a los ministros y secuestrar al presidente...”. Esta frase, de increíble actualidad, bien podría ser parte de un diálogo entre el presidente de facto de Honduras, Roberto Miche­letti y los generales golpistas, la madrugada del 28 de junio pasado, antes de perpetrar el golpe de estado; también cabría la posibilidad de que fuese la confabulación entre el genocida Augus­to Pinochet y su jefe de inteligencia, Manuel Contreras, en setiembre del 73. Pero no, fue escrita en 1880 por Anato­le France, Premio Nobel de Literatura.
Esta notable parodia de la historia de la civilización nos hace ver que nada ha cambiado desde que el mundo es mundo y el hombre comenzó a hacer uso de la razón para imponerse por la fuerza.
Es de celebrar que se realicen reediciones de estas grandes obras de la literatura, generalmente olvidadas de los catálogos de las grandes editoriales, y que poseen un inestimable valor para quienes buscan, a través de viejos pensadores, acercarse a la comprensión del presente.

Apuntes para una biografía


Apuntes para una biografía
Alberto Ramponelli
Ediciones Simurg, 2009
Novela, 192 pp.

por Rubén Sacchi

¿Cómo escribir una biografía? La primera exigencia, según aseveran los cánones cientificistas, es la veracidad, sin embargo, Juan José Saer dijo que eso es solamente un supuesto retórico del género. Por ese motivo, el autor sugiere al lector no abandonar en ningún momento la actitud de desconfianza.
El biografiado, Edward Echenique, llega a Buenos Aires deportado de EE.UU., casi a inicios de los 70, fecha que da a la novela un marco de referencia de gran movimiento social y cultural.
El personaje deambulará por el escenario under, donde aparecerán Javier Martínez -baterista del grupo Manal- o la mítica Cofradía de la Flor Solar, agrupamiento platense pionero del hippismo vernáculo. Para quienes provenimos de esa generación, cada pasaje nos hará revivir frescos de época, cuando los OVNIS, Isaac Asimov y Yosip Ibrahim hacían pensar en visitar Ganímedes.
Una trama que retrata una época de gran esfervescencia, pero no deja de lado el trabajo intimista, que sólo se logra modelando delicadamente la arcilla de cada personaje, asumiéndolo a un entorno conflictivo, donde la dictadura instalada en 1976 también juega su papel.

Una novia para King Kong


Una novia para King Kong
Eduardo Espósito
Ediciones Amaru, 2005
Poesía, 128 pp.

por Rubén Sacchi

Escribe Marcos Silber en el prólogo: “La poesía -la poética- de Eduardo Espósito revela claramente un trabajo de cincelado, de gubia celosa guiada por la madurez de toda empresa responsable”, y no se equivoca ni apela a complacencias.
Los poemas recorren la cotidianidad del autor y describen con inigualable precisión nuestra historia reciente, ya sea la fugaz primavera democrática iniciada en el 73 como el largo invierno de la última dictadura, en Mundial 78 (Retrospectiva): “y mientras Kempes era vivado por Massera/ por un segundo gol de atropellada/ (...)/ y Clemente arengaba a multitudes/ con la euforia del tiren papelitos/ (...)/ junio los preparaba y/ Agosti se los llevaba/ (...)/ era un tiempo en pretérito discreto/ y nosotros aullábamos/ y vosotros aullabais/ y ellos (sobre todo ellos) aullaban/ con un eléctrico ardor/ como en el tango”.
Una novia para King Kong es la metáfora del amor imposible, pero es a la vez un libro crudo, que tanto desenmascara una sociedad cruel como se pone frente a un espejo para reírse de sí mismo con una aguda causticidad. Un conjunto de poemas fáciles de tragar pero difíciles de digerir de una vez, ligeramente.

Agualava


Agualava
Patricia Díaz Bialet
Ediciones Atuel, 2009
Poesía, 208 pp.
por Rubén Sacchi

¿Hay algo que conjugue en sí mismo el ardor volcánico y el bálsamo sanante? El amor, en su expresión carnal, quema y sosiega a la vez. El sexo, como una milenaria terapia animal que derrama en su éxtasis el agualava, un neologismo compuesto de dos vocablos que expresan, más que el súmmum de los dioses, un néctar bien humano.
Seis capítulos componen este volumen y, en ellos, muchos poemas precisan un origen o una fecha: un pueblo en el Norte, un lugar en la calle Humahuaca, que seguramente serán, por publicarse, hitos de relevancia en la vida de la poeta. Sin embargo, algunos datos nos transportan irremediablemente a un pasado tan común como terrible: Buenos Aires, 1977 “En lo externo se degollaban hombres y animales./ El vicio era feroz./ Imperaba la potestad del matadero,/ el latir de la furia”.
Agualava es un libro franco y expuesto, aunque no por ello previsible. Cada verso nos sorprende con “tres bocas de fuego para royerte la lengua”; la lava fluye incandescente “y te llamo cien veces a mi cuerpo/ a mi cóncava cueva de planeta parcial e inhabitado”, en la conciencia de que “Después del amor/ viene en una bandeja oscura el extenuado sueño sombrío”.

mínimamente


mínimamente
Gito Minore
Edición de autor, 2009
Poesía, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Mi primer contacto con Gito Minore fue a través de una hoja de poesía que él editaba en la segunda mitad de los 80: Cielorrasos. Desde entonces vengo siguiendo sus pasos -que el poeta se encarga de mantener presentes mediante el envío de sus “poemas quincenales”-, en los que se percibe un crecimiento literario.
Su poesía logra una interesante síntesis entre mensaje y metáfora, típica de quien trabaja la palabra en el intento de la exactitud, la búsqueda de la piedra filosofal que dé a nuestros textos la eterna juventud.
Los poemas de mínimamente rezuman tristeza y fracaso. Una mirada desesperanzada, pero también crítica, hacia el mundo cotidiano propone “Descartar todo lo que nos ciudadanice,/ nos esclavice, nos domestique./ Habrá que volvernos/ indigentes de civilización”.
Interesante trabajo que nos empuja a desechar lo banal, “...el cartón pintado/ que decora el escenario kitsch de la vida”, ahondándose en “el orden ilógico de las pesadillas” y sentenciando que “Lo sagrado será/ al fin de cuentas/ volvernos humanos”.

Medanales: crónicas y desmemorias


Medanales: crónicas y desmemorias
y otros enigmas
de Gabriel Impaglione
Eco Ediciones, 2008
Cuento, 208 pp.

Por Rubén Sacchi
El animal se hace humano en la cultura. Un hombre es producto de su historia y ésta, a la vez, es consecuencia de aquél. Las historias, entonces, construyen a los hombres y a los pueblos, que cobran vida a través de los relatos de sus habitantes y visitantes.
Medanales es un lugar en la costa atlántica ¿real o imaginario? poco importa. Lo cierto es que en él habita un grupo de personas capaz de las más grandes maravillas, allí ocurren hechos desopilantes y se corporizan los sueños más sublimes.
El tiempo y el espacio son apenas variables circunstanciales que pueden seguir cualquier derrotero. En ese mundo de fantasías puede encontrarse quien mueva un médano gigante a paladas, un encantador de vizcachas o un eximio nadador que una el Mar Mediterráneo con el Río de la Plata. Allí puede llover durante días enteros, tras la rotura de una ola gigante o crecer florecillas azules sobre las huellas que dejan las pisadas de una muchacha.
Los relatos de Medanales son construcciones que unen la memoria de lo que fue con la "memoria" de lo que quisimos que fuera, y en esa proyección hacia atrás en la que gobiernan nuestros recuerdos más caros, el corazón puede salirse del pecho y galopar a discreción por esas playas.

25 años del Rojas


25 años del Rojas
Recopilación de Natalia Calzón Flores
Libros del Rojas, 2009
Ensayo, 320 pp.

por Rubén Sacchi

El Centro Cultural Ricardo Rojas cumplió 25 años de vida y lo celebró a lo grande. Naciendo simultáneamente con el retorno al orden institucional, inició sus actividades con la mesa redonda "La cultura argentina en la vía a la democracia", de la que participaron Ricardo Piglia y Beatriz Sarlo, entre otros. El lugar recién se estaba acondicionando y comenzaron a desarrollarse actividades que se multiplicaron en proporción geométrica, incorporando ciclos de cine, teatro, danza, muestras de plástica y fotografía más una cantidad de cursos de diversa índole.
Para este aniversario, nos obsequió con un volumen que repasa lo actuado en este cuarto de siglo. Una cronología cuenta rigurosamente los hitos salientes de cada año y una gran cantidad de mini ensayos acercan las voces de quienes desempeñaron las diversas disciplinas a través del tiempo: Sergio Chejfec, César Aira, Griselda Gambaro, Carmen Guarini, Marosa Di Giorgio, Leo Masliah, Alan Pauls, Liliana Herrero, Leónidas Lamborghini, entre otros creadores.
La producción gráfica del libro está muy cuidada y se ilustra profusamente con imperdibles fotografías para delicia de los lectores.

El pliegue o Filosofía para princesas

El pliegue o Filosofía para princesas
de Susana Herrero Markov
Teatro IFT
Boulogne Sur Mer 549, 2° piso
Domingos 20 hs.

por Rubén Sacchi

El ambiente es una mezcla de prostíbulo y velorio, porque ¿qué mayor prostitución para la especie humana que el desperdicio de la existencia?. "Me preguntan por qué siempre me visto de negro, es el luto por mi vida".
Esa desazón y clima depresivo flota entre ocho mujeres que sueñan una vida mejor, con la certeza de no poder alcanzarla jamás. Mujeres que esperan "por vocación o por vicio", como si esa espera fuese un todo en sí misma y nada pudiera resolverse favorablemente.
Con una escenografía inidentificable y en constante dinámica, transcurre El pliegue o Filosofía para princesas. ¿Cuál es el pliegue, el de las telas que las envuelven y con las que se asfixian para luego renacer? ¿un pliegue en el alma? Más pareciera un doblez del tiempo, donde en apariencia nada transcurre y la estática pasa a ser la única y absoluta ley de la física, únicamente transgredida por un constante deambular sin rumbo para acabar en un mismo sitio, en el que desfallecen y se yerguen una y otra vez.
Los personajes, maravillosamente representados, reproducen textos de profundidad filosófica, con un nihilismo que oprime. Hablan de sus sueños de actriz, del matrimonio, de la lejana Moscú, con un fondo musical ecléctico y bien seleccionado. Luces y sonido adecuados completan la pieza.
Ocho mujeres que no pueden contra el mandato ancestral, que sufren y sueñan, que se preguntan: "Si el futuro no llega ¿a dónde se queda?".

Elenco:
Danae Cisneros, Noelia Larrasolo, Susana Herrero Markov, Grace Maldonado, Lorena Pérez, Noelia Sansone, Mariana Suarez y Florencia Velázquez

Equipo:
Dirección: Susana Herrero Markov.
Director asistente: Tomás Viola.
Asistencia de dirección: Javier Molinas.
Diseño de luces y sonido: Tomás Viola.
Asistentes de vestuario y ambientación: Eugenio Tedeschi y Sergio Sayago.
Fotografía: Mario Guzmán Cerdio, Delfina Margulis Darriba y Nahuel Alonso.
Video: Valentín Herrero.
Producción: Il pliegue Logística y Armando Producciones.
Diseño gráfico: Tomas Viola.
Producción artística: il Pliegue Logística y el Parakultural.
Textos charlas filosóficas princesas y concepto: Susana Herrero Markov.
Prensa: Blablabla – Difusión de espectáculos.