Ruedas en los palos

Ruedas en los palos
Presenta Trío
Producción independiente, 2010

por Rubén Sacchi

Un bajo cacheteado al mejor estilo de Víctor Wooten y dedos que recorren su diapasón como si de un stick se tratara; parches que parecen contrapuntear en actitud sincopada, ambos instrumentos para recibir el despertar de una guitarra ecléctica “vidaleando“ Por eso vengo, tema que da comienzo al CD Ruedas en los palos, del grupo Presenta Trío.
El segundo trabajo de estos singulares músicos cordobeses incluye doce temas del cancionero popular, no sólo folklórico, Carlos Gardel y el Flaco Spinetta se dan cita en la placa, empaquetada con un arte de tapa que remite al “jackeano” mundo de Tim Burton.
Si el disco resulta un producto destacable, el show en vivo de la banda es un lujo: desde un tango con aire de bossa nova hasta La que se queda, del Dúo Salteño con exótico vuelo punk. Presenta Trío no versiona temas, sus arreglos novedosos hacen que cada una sea varias versiones posibles de la misma canción, en un sinfín de matices rítmicos.
Los músicos, que niegan ser rebeldes pero se asumen como power trío, se ubican “siguiendo la línea de la exploración de la música popular, sin repetir fórmulas, lo que resulta enriquecedor”. Confiesan haber enfrentado alguna que otra incomprensión de parte de oyentes apegados a formas tradicionales pero que, en líneas generales, han tenido buena recepción, algo habitual en los casos en que se rompen esquemas.
El filósofo Theodor W. Adorno manifestaba en sus Escritos musicales, a propósito de la “nueva música” y sus detractores: “...el intento de contrastar entre sí dos mundos históricos de la música totalmente independientes el uno del otro es tan infructuoso como la ceguera para lo esencial que ha cambiado”.
El conjunto, cuya producción fue llevada a la pantalla como banda sonora de diversos documentales, lleva casi diez años en los escenarios e integra la organización UPA, Músicos en Movimiento, de la provincia de Córdoba, que nuclea músicos independientes.
La placa, netamente eléctrica a diferencia de su anterior (Free folklore, 2007), los encuentra en la siguiente formación: Marce Martina: batería y coros; Maxi Bressanini: voz y bajo y Bachi Freiria: guitarra y coros.

Las malas palabras


Las malas palabras
Ariel C. Arango
ACA Ediciones, 2010
Ensayo, 236 pp.

por Rubén Sacchi

Si suponemos la palabra como representación de una idea, necesariamente nos preguntamos: ¿existen las malas palabras o hay solo malas ideas? o, lo que es más, ¿no es la subjetividad individual la que les da tal categoría?
Un recorrido por el catálogo de vocablos prohibidos por las convenciones sociales nos lleva inevitablemente a dos territorios clave: el sexo y lo escatológico, sus combinaciones y variantes.
La cuestión es abordada por el Licenciado Ariel C. Arango, quien de manera casi lúdica nos propone un paseo por las diferentes culturas y sus temas considerados tabú. La descripción de grandes obras de la plástica y la literatura, profusas en alusiones o, más aún, en explicitudes al respecto, sazona las páginas del libro, mostrando a respetados autores proferir palabras hoy cuasi criminalizadas, aunque aceptadas en otros tiempos u otras latitudes como correctas y hasta de buen gusto.
Hace un par de meses, el libro fue llevado al teatro en una magistral interpretación, casi literal; sin embargo, una cosa no quita la otra. Nada reemplaza el deleite de pasar las hojas en esa íntima ceremonia de la lectura que, una vez concluída, nos permita llegar a tiempo a la sala.

La biblioteca de mi padre


La biblioteca de mi padre
Diana Sánchez
Edición de autor, 2010
Cuento, 20 pp.

por Rubén Sacchi

Cierta vez, mi nieto Agustín, de tres años, pidió que le contara un cuento. Era tarde y estaba cansado por lo que apelé a mi memoria para evitar salir de la cama. Ni bien comencé me dijo: “Ese no, uno de veras”, ante mi sorpresa agregó: “uno de pasar las hojas”. No hubo más remedio que bajar las escaleras y escoger un volumen impreso. A partir de entonces, comprendí que la culpa era nuestra, que lo habíamos estimulado con libros desde la cuna. Ese contacto con el objeto-libro lo marcó para siempre.
En esta historia, Diana Sánchez habla de una niña pequeña, que no sabe leer. Sin embargo, clandestina en la biblioteca paterna, toma un libro, lo abre, lo acaricia e imagina una historia, la ve, casi la vive. Ese lugar pasa a ser escenario mágico de sucesivas complicidades entre ambos personajes.
La historia incluye otros relatos que, encadenados, componen una especie de diario de vida. Con sus capítulos alegres y de los otros, los que abundan, aunque no nos percatemos porque, como decía Eduardo Galeano: “Requiere más coraje la alegría que la pena. A la pena, al fin y al cabo, estamos acostumbrados".

El rock de los limbos


El rock de los limbos
Carmen Iriondo
Paradiso Ediciones, 2011
Poesía, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Ni cielo, ni infierno. El limbo es el sitio donde van las almas que no alcanzaron estado de gracia. El lugar de los parias celestiales, con menos derechos que los pasajeros del purgatorio. En medio de ese flotar (como en la barca de Caronte) El rock de los limbos aparece como oxímoron; o como un punto de ruptura con aquel fluir pasivo.
La vida y la muerte en disputa, debajo “el lago de hielo” donde “una patinadora/ corre riesgos”, mientras “un cuervo sobrevuela”, condice con la apertura del libro: cuando uno testa para que esa última voluntad se la coman las ratas, “no hay nada que decir”.
La metáfora pone en el cementerio “coronas de primavera falsa” y viste a la violinista Jacqueline Du Pré de amarillo, color de “agüero/ umbrío para el allegro en floración de tus tendones”.
La niñez arropada en la clásica siente irrumpir una juventud de rock y mayo francés: “aspiraban a todo en tiempos juveniles/ …/ cruzaban el puente cubierto de ignorancia”. Las notas de Manuel Rego dejan paso al “inmanente sonido rabioso de ser joven/ y crearle ruidos a la violencia”, pero la maravilla musical provoca la inevitable fusión y “saint saëns besa a Pappo antes de acabar”.

El amhor, los orsinis y la muerte


El amhor, los orsinis y la muerte
Néstor Sánchez
Paradiso Ediciones, 2011
Novela, 296 pp.

por Rubén Sacchi

Con este volumen, la editorial Paradiso completa la reedición de la obra del escritor Néstor Sánchez que, si bien no entra en la categoría de “escritor maldito”, no es merecidamente valorado.
El amhor, los orsinis... retoma la línea narrativa y la atmósfera de Siberia blues, quizás su trabajo más emblemático. Dueño de una prosa harto metafórica, alardea, como quien baila un tango, de maravillosos firuletes para plasmar una situación que, de otra manera, resultaría
trivial, como el hombre que apoya a una mujer en el colectivo.
Estudios en profundidad del trabajo intentan desentrañar el hermetismo de ese estilo distante, como visto de afuera, y explicar detalles que parecen caprichosos, como la “h” de “amhor”. Al respecto, escribió Osvaldo Lamborghini (Revista Periscopio, 1969): “Un análisis desde el punto de vista fonológico (...) podría estudiar el valor de esas dos haches silenciosas, la de marihuana y la de amhor: el sostenido rigor de la novela impide pensar que esa relación es puramente casual”.
Tamaña afirmación, permite al lector intentar una mirada de tinte alucinógeno, que no por tal evitará la tragedia, casi como ropaje de los protagonistas.

Un año


Un año
Jean Echenoz
Mardulce, 2011
Novela, 80 pp.

por Rubén Sacchi

¿Cómo es despertar y hallar a nuestro lado, en la misma cama, un muerto? Esto le pasó a Victoire y si bien la historia no pareciera escapar al común con otros cientos de ellas que se plantean de igual forma, no es precisamente el caso de Un año.
Es que esta bella mujer no atina a recordar nada y, ante la duda de su ­posible culpabilidad en el deceso, hace su maleta, toma un taxi hasta la estación de Montparnasse y comienza, en un tren, un viaje que tiene algo de huida y vagabundeo.
Con un lenguaje moderno, Echenoz describe al personaje como alguien que escapa continuamente, mudando de lugares mientras deja en el camino parte de sus bienes personales. Esa reducción, voluntaria o contingente, la acorrala en la indigencia. Una historia posible en un mundo en el que la realidad parece resbalar por la epidermis sin lograr penetrar los poros.
El periplo ocupa doce meses, un ciclo que, como tal, vuelve al origen, al París en que dejó un cadáver sobre la cama. Allí, un encuentro casual pone las cosas en otro orden. Maravilloso e inesperado final que hará que nuestra mente siga buscando las explicaciones posibles.

Combatientes de Perón, herederos de Cristo


Combatientes de Perón, herederos de Cristo
Humberto Cucchetti
Prometeo libros, 2011
Ensayo, 436 pp.

por Rubén Sacchi

“Con el fusil en la mano y Evita en el corazón, Montoneros, ¡Patria o muerte! para la liberación”, retumbaba el cántico de la columna que, bajo pancartas de Montoneros, arribaba a Plaza de Mayo. La letra explicitaba una interpretación del peronismo que difería sustancialmente de la de otros sectores cercanos al viejo líder; la música, coincidía con la legendaria Marcha Peronista. Ambas facciones estaban decididas a dar el aliento por Perón y los unos cobraron las vidas de los otros. Dos proyectos de país bajo una misma bandera.
Estas relaciones, difíciles de explicar, son parte de la materia que aborda el libro de Cucchetti. Partiendo de la Resistencia Peronista, la formación de Guardia de Hierro y la Organización Unica del Trasvasamiento Generacional, recorre las diferentes experiencias armadas, no sólo de ese signo, sino también las de origen y praxis marxista, como fue el Partido Revolucionario de los Trabajadores y su brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo, que compartiera operaciones con organizaciones peronistas.
Para echar luz sobre esa porción de la historia y la dinámica que la caracterizó, acude a una abundante bibliografía especializada, cuyas conclusiones al respecto no son siempre coincidentes, motivo que hace más rica la información al poder visualizar gran parte del abanico de ideas que nacieron de los diferentes estudios, como también de testimonios de los actores contemporáneos a los sucesos. Tales fuentes difícilmente resulten asépticas, sino que inevitablemente estarán teñidas de ideologías contrapuestas que propondrán una interesante variedad de lecturas.
La idea del ensayo, de vincular aquella práctica con la religión secular, en ocasiones obedece a la relación directa de los protagonistas con organizaciones religiosas (Acción Católica, Juventud Universitaria Católica, etc.) y en otras, a la sacralización de la lucha, cuya evidencia quizás más fuerte se halle en la consigna acuñada por entonces de “Patria o Muerte” o en el panfleto anónimo que se reproduce en el libro: “... solamente Nostros mismos nos salvaremos a Nosotros Mismos, así la victoria estará próxima, tanto como el amanecer lo está de lo más oscuro de la noche”, donde las mayúsculas santifican la pluralidad.
Un interesante recorrido entre el militante de base devenido en cuadro, que supone un “profesionalismo” de la práctica política.

La ingratitud


La ingratitud
Matilde Sánchez
Mardulce, 2011
Novela, 176 pp.

por Rubén Sacchi

La ingratitud es materia de las relaciones humanas. Difícilmente las haya sin que, en algún momento, pensemos que no merecíamos esa devolución.
En la novela de Matilde Sánchez, las situaciones en general llevan a ese resultado: la relación de la protagonista con su lejano padre; la de Ramón y Georgia con su país natal; la de aquella con el turco y la de éste con su familia; también la de los vecinos polacos y la de ella con el perro de los mexicanos. Quizás, opera en todos una inercia contagiada del marco de soledad que da el paisaje del duro invierno alemán, interior y exterior y, concede el personaje: “aceptar siempre es más sencillo que negarse”.
Largas cartas a un padre que responde algunas líneas, todo inmerso en una lengua “que sirve solo para dar órdenes”, la búsqueda del teléfono como alternativa arroja similar resultado. Quizás, su propia reflexión acerque una respuesta: “...so­mos seres parlantes. Por eso, enmudecer es la primera condición para permanecer al margen”.
La sombra de Nietzsche sobrevuela la historia, aunque solo se lo aluda como el Filósofo y es ante su tumba donde atina una respuesta: “....todo el tiempo, mi padre y yo hemos estado viviendo en un mismo lugar".

7º Encuentro de Escritores Eldorado 2009


7º Encuentro de Escritores Eldorado 2009
Autores varios
Th Barrios Rocha Ediciones, 2011

por Rubén Sacchi

Todos los años, la localidad misionera de Eldorado recibe calurosamente la visita de escritores de todo el país. No faltan, además, visitantes extranjeros que se adentran en los misterios de esa querida selva para dar testimonio de su quehacer literario y artístico, ya que disciplinas como la plástica, la música y el teatro son invitados de lujo a la fiesta y evidencian cuán cerca se encuentran los creadores.
Cada año, también, de esa maravillosa reunión surge una antología, que reúne los trabajos de los participantes al evento, que es difundida en diferentes medios de comunicación.
En todas las oportunidades, los encuentros llevan una consigna que los identifica del resto. En el caso que nos ocupa (año 2009) la misma fue: Leyendo leyendas y se ocupó de socializar distintas historias de tinte local, que la tradición oral hizo recorrer por varias generaciones, llegando hasta nuestros días y formando parte de nuestro más rico acervo cultural.
Los encuentros son organizados por Theo Barrios y el próximo tendrá lugar del 4 al 6 de noviembre del corriente, bajo el lema Página en blanco. Será una buena oportunidad para escribirla.

Otro amanecer


Otro amanecer
Nuri Escorza
De los cuatro vientos, 2005
Poesía, 88 pp.

por Rubén Sacchi

El libro de Nuri Escorza es un álbum de instantáneas que retratan imágenes precisas, recortes de un paisaje más vasto pero igual de representativo y, en estos pantallazos, la escena siempre incluye la presencia del hombre.
Los poemas son, en ocasiones, brevísimos. No derraman palabras en largas disquisiciones, sin embargo, poseen un gran poder descriptivo. La síntesis es uno de sus mayores atributos.
Entre esa síntesis, sus versos se muestran contradictorios y pasean a la poeta entre la esperanza y la desesperanza. Escribe en Barrilete: “Sola, empecinada como el viento,/ encumbro barriletes,/ tenso los hilos de mis sueños/ para alcanzar altura”, para agregar en Sin esperanza: “La bruma de la mañana/ invade los espacios colmados de nada./ .../ y la ceguera del corazón/ palpita sin esperanza”. Esa posición filosófica la lleva a hablar de “nefastas utopías” y más tarde a abrazarlas “negando la cercanía del horizonte”, motor de los ideales.
Quizás esa visión del destino provenga de la fe evidenciada en Clamor: “Estalla el lamento que requiere justicia/ y se siente -estruendoso- el clamor del hombre.// La rebelión abre sus brazos.// En cruz”.

Pies de lana


Pies de lana
Norma Francomano
Ediciones Uñum Hue, 2010
Novela, 112 pp.

por Rubén Sacchi

Pies de lana no refiere, como la picardía popular puede suponer, a un caso de adulterio, sino a otro tipo de tragedia menos personal, abarcativa de toda la especie humana.
En la novela, el hombre tiró demasiado de la soga y provocó un cataclismo tal, que dividió virtualmente el planeta en dos mitades que coexisten de manera independiente. O no tanto.
Es que Rómulo -nombre perfecto para una fundación- munido de zancos, transpone el límite de esos mundos buscando, no otra vida, sino la vida misma, y la encuentra.
Lindando con la tradición de la novela utópica, desarrolla el paradigma de “volver a empezar”; de la búsqueda de una tierra prometida donde vivir sea el objetivo diario y el amor y la solidaridad la moneda de cambio.
A través de sus páginas hay una tremenda interpelación a la sociedad posmoderna y el papel de la ciencia, poniendo a la clonación y la energía atómica en medio de la escena.
Escribe Walter Ianneli: “esta novela nos invita a hacer un recorrido en el que las facturas de luz y de gas, el noticiero y las cuentas bancarias ya no tienen demasiado sentido”.

Alquilé tu vientre


Alquilé tu vientre
de Eduardo Grilli
Paseo La Plaza, Espacio Colette
Corrientes 1660, CABA
Sábados 21 hs.

Por Diego Forte

Pablo Rodríguez Albi dirige esta puesta de la comedia de Eduardo Grilli en el Paseo La Plaza. La obra presenta una situación disparatada, sólo posible a comienzos del siglo XXI: una hija divorciada y con hijos (Susana Giannone) ve su vientre súbitamente alquilado por un extranjero rico (Gonzalo Bendelé), merced a un trato con su madre (Jorge Sosa). La dinámica de la obra recuerda por momentos la estructura de sitcom norteamericana. Las escenas entre madre e hija construyen un frágil equilibrio que el inquilino tiende a demoler aún cuando no aparezca en escena.
Susana Giannone se muestra muy desenvuelta en un papel que parece escrito para ella. Si bien el personaje de Jorge Sosa abunda en elementos conocidos, él se las ingenia para volverlos muy graciosos, aún cuando habían dejado de serlo hace mucho tiempo. Igualmente no puede dejar de notarse el hecho de que el travestismo casual es un valor agregado a la actuación.
Gonzalo Bendelé se suma a la transgresión de barreras por medio de la ropa, creando un personaje que acelera la acción de la comedia.
Con una trama divertida y actuaciones a la altura, la obra ofrece una muy buena forma de comenzar temprano una noche de sábado.


Elenco:

Susana Giannone
Jorge Sosa
Gonzalo Bendelé

Equipo:

Fotografía: Daniel Bericua
Maquillaje: Silvia Del Curto
Sonido: Ernesto Giannone
Diseño Gráfico: Pablo Rodríguez Albi.
Asistencia General: Vanesa González Gallo
Asistencia de Dirección: Gonzalo Bendelé
Dramaturgia: Eduardo Grilli
Dirección: Pablo Roríguez Albi

Una mujer en campaña

Una mujer en campaña
de Mariano Moro
Moliére Teatro-Concert: Balcarce 682, CABA
Viernes 20:30 hs.

por Rubén Sacchi

Tiempos hubo en que la política era algo corporal. La militancia en las bases suponía litros de transpiración para lograr votantes y los hechos concretos debían acompañar la palabra. Hoy, esa práctica se ejerce de manera muy diferente, el marketing lo es todo y una buena o mala campaña publicitaria puede definir resultados.
También los políticos son hoy otra cosa: modistos, peluqueros y cirujanos plásticos pasan por ellos antes que éstos por las tribunas. No interesa tanto qué se dice, sino cómo y a quién, aunque los anales de la campaña puedan reunir las peores burradas, evidenciar ignorancia supina y hasta posiciones reñidas con la convivencia y la tolerancia, principios mínimos a tener en cuenta si se quiere una sociedad donde puedan convivir sus distintos actores. Todo eso puede taparse con una sonrisa pícara y ojos azules.


Ese es el eje de Una mujer en campaña, unipersonal de María Rosa Frega (La suplente) que incursiona sarcásticamente en el áspero terreno del poder. Con buena carga de ironía, desnuda una clase política ajena a las necesidades de las masas y obnubilada por los flashes fotográficos. La vocera, mediante un monólogo hilarante, relata un pasado de lo más oscuro y exhibe su gran carga de discriminación y xenofobia.
La protagonista no sólo revela una fabulosa plasticidad expresiva, sino que también incursiona en el canto, y lo hace muy bien, claro que manteniendo el clima jocoso de la pieza. Completan la propuesta, la sencillez en la puesta y las luces -la circunstancia no exige gran despliegue- y un sonido que llega con nitidez a cada una de las mesas de la sala.
Vale la pena intentar divertirse con algo que, urna mediante, manejará el resto de nuestros días.

ELENCO:

La mujer: María Rosa Frega

EQUIPO:

Produccion: Sebastian Ezcurra y Juan Iacoponi
Diseño de luces: Mariano Moro
Escenografia: Edgardo Aguilar
Vestuario: Maria Rosa Frega
Fotografia: Juan Borraspardo
Prensa: Duche&Zarate
Diseño grafico: Punto Ahi
Dramaturgia y dirección: Mariano Moro

Aún el viento. El nudo de sangre

Aún el viento. El nudo de sangre
de Máximo Salas,
sobre idea de Silvia Kalfaian y Máximo Salas
Teatro Pata de Ganso
Zelaya 3122, CABA
Sábados 20:30 hs.

por Rubén Sacchi

Un lugar en Latinoamérica, cordillera de Los Andes. A un refugio de montaña llegan un chamán, una hechicera y una mujer blanca, que no es cautiva sino una europea que ha sido infiel a su esposo: un conquistador.


La blanca está embarazada y a punto de parir, hecho que le cuesta la vida, la que sólo conservará mediante un artilugio milagroso por parte del hechicero, quien confía el niño a la población autóctona. A partir de ahí, invasión española mediante, ese refugio pasará a ser una especie de escondite, donde los tres convivirán con los dioses antiguos, con fantasmas de otros tiempos.
Los diálogos nos llevarán por la suerte de un pueblo pacífico que solo quería vivir en armonía con su tierra, pero que la codicia y el odio empujó hasta diezmarlo y lo obligó a mudar de hábitat. Sin embargo, ellos ansiaban seguir el camino del jaguar azul que, "como el viento, viene de muy lejos".
La obra apunta a mostrarnos el entorno mágico en que se desarrollaba esa cultura y logra recrear ese clima en el espectador. Las muy buenas actuaciones pueden transportarnos en ese encantamiento, evidenciando, sobre todo en las miradas, gran consustanciación con el personaje. Hay buen aprovechamiento de los recursos, lo que hace que la sencilla escenografía contenga la pieza sin fisuras distractivas, elementos que se apoyan en luces y sonido propicios.


ELENCO:

Nicté: Mirta Demestri
Ella: Silvia Kalfaian
Hechicero: Enrique Oliva Zanibelli
Coliquma: Enrique Canellas
Octú: Javier Ferri

EQUIPO:

Foto y Video: Pablo Tesoriere
Diseño Gráfico: Lado Visual
Diseño Sonoro: Enrique Landea
Diseño de Iluminación: Oscar Salorio
Realización escenográfica: Sebastián Fertitta
Escenografía y Vestuario: Julio Suárez
Prensa: Fabiana Angeloni
Asistencia de Dirección: Florencia Carboni
Dirección: Máximo Salas

Uno y todos los posibles


Uno y todos los posibles
Enrique Campos
Paradiso Ediciones, 2011
Poesía, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Este segundo poemario de Enrique Campos se presenta profuso de figuras, signos y metáforas. A partir de allí, al lector le corresponden las múltiples interpretaciones posibles. Una de ellas es la vida, que es de uno y todos los posibles.
Hay en la primera mitad, Fingiendo alegría, un paisaje de infancia: un osito y una cigüeña, “...la cara del ángel que fue en los comienzos” y el lenguaje secreto de los mayores velado a nuestros oídos. Un tiempo donde el domingo es “sólo un día más” y todo lo cubre la magia.
A partir de allí, el crecimiento y la búsqueda personal en medio de una sociedad que ha fabricado ya los moldes donde los jóvenes deben acomodarse: “Suelto en una cárcel de ideas que acepta como propias, intenta distraer a un instinto que lo llama a los gritos”, dejando “que el alma juegue con las posibilidades que el destino guardó para otras vidas”. Sin embargo, la omnipotencia porpia de esos años lo hacen expresar: “No habrá vejez. No habrá muerte”. Por momentos se percibe el desánimo: “Su lápiz, su mente, su hacha, todo ha perdido ya su filo en un mundo que guarda a los hijos bajo tierra” y “Todo se ha vuelto un cuento”.
La segunda mitad, Fingiendo horror, remite a la rutina: “Se levantan temprano y solo se enteran de la hora a la que deben partir”; “Sobre el diván descansan sus piernas sin haber dado un solo paso/.../ Un fantasma en ese hogar de ciegos sólo parece cobrar vida con los tiembres chillones de los teléfonos...”. También a la vejez: “Las ovejas grises que se hacen blancas con la nieve del invierno/.../ una primavera cada vez más corta”.
La denuncia “Juegan los burgueses oliendo sus copas, masticando despacio las comidas y las palabras” se consuela con la sentencia que rasa “La noche fría cae para todos alguna vez...” Hacia el final, el necesario balance: “De un lado la vida, y del otro se desatan las posibilidades perdidas en el tiempo./.../ Con la boca seca ve la fuerza de la culpa golpeando...”.
Finaliza con un desenlace, en secuencia casi cinematográfica: “El cuerpo que lo transporta/.../ comienza a fallar”; “De golpe el vacío. El miedo, un escalofrío en la espalda”; “Desde arriba, las voces temblorosas de los ángeles cantan”; “El alma se desprende de un corazón abarrotado de dudas”; “A sus pies descansa el cuerpo quen no logró explicarse”; “Sobre el calendario, el código que encriptaron sus padres”.

Isla de edición


Isla de edición
Rodrigo Alvarez
Paradiso Ediciones, 2011
Poesía, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Para leer este libro es necesario tener en cuenta las palabras de Waly Salomão, que el autor elige para abrir su obra: “a memoria é uma ilha de edição”.
Así resulta que todo recuerdo es un punto de vista particular del autor, un recorte de la realidad y, como tal, dista de ser verídico pero no alcanza a ser falso, remitiendo al pensamiento shakespeareano: “Nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal con que se mira".
El poeta divide el trabajo en dos partes bien defnidas; la primera, donde los empalmes de la edición incluyen tomas de una infancia en el Tigre, un padre ausente, el accidente en un tobogán que le acarrea un sinfín de trastornos, el paso por la enseñanza religiosa y dos más, que actúan como punto de inflexión: el mítico disco que Vinicius de Moraes grabara en La Fusa, allá por el año 71 y la muerte de un ser querido.
La segunda, pega imágenes que remiten a la pérdida del amor, tema excluyente, desarrollado en diferentes escenarios: España, Francia, Brasil.
Como confesión de parte, termina admitiendo la parcialidad: “sin bozal/ mi cabeza/ tiempo todo ladraría// no quieras saber/ qué muerde este silencio...”.

Lejana y oscura


Lejana y oscura
Susana Aguad
Paradiso Ediciones, 2011
Novela, 318 pp.

por Rubén Sacchi

Lejana y oscura es la historia de una familia cordobesa: un médico pródigo, que despilfarra el dinero en mesas de “juego fuerte” en el Jockey Club y un ama de casa que, en la pasividad, cría a sus cuatro hijas. También es la historia de un tiempo convulso, devenido tragedia, circunstancia que, en mayor o menor medida, atravesaron los paises del Cono Sur con sendor gobiernos dictatoriales, agrupados en el nefasto Plan Cóndor.
No es una imagen grosera, sutiles pinceladas delinean un paisaje generoso en promesas, el de la juventud -“Al menos ahora teníamos ese refugio al que podíamos volver cuando quisiéramos y sentir, cada vez, que éramos jóvenes y que nunca moriríamos”-, donde colores luminosos se mezclan a los pastel, para terminar cubiertos por el negro más negro.
Ese proceso en la paleta de Susana Aguad desemboca en el exilio, como única alternativa de revertir aquel tono sombrío.
Con una notable capacidad descriptiva, casi de cartógrafo, nos permite recorrer las calles, bares y edificios parisienses por los que deambulan los personajes en el duro oficio de sobrevivir en ese clima adverso, donde todo les es ajeno y lo único que les pertenece son ellos mismos y el drama que los contiene en la unidad.

El aroma del paraíso


El aroma del paraíso
Gito Minore
Ilustrador: Isidoro Reta
Fabricacuentos, 2011
Cuento infantil, 12 pp.

por Rubén Sacchi

Una interesante propuesta dirigida a niños en edad escolar es la que acerca Fabricacuentos. En esta oportunidad, la flamante colección propone la historia de Luciano, un pequeño que ha perdido a su abuela y enfrenta con angustia esa experiencia tan misteriosa como ininteligible que es la muerte.
A través de esa sencilla trama, se rescatan los valores del amor y la amistad, los que dan fuerza al protagonista para resurgir de ese duro trance.
El instrumento para que eso ocurra es un pajarillo, que hace las veces de mensajero celeste. Apela a la metáfora de compartir el pan con los semejantes, que puede asimilarse tanto con los episodios descriptos en la última cena, como la actitud solidaria y militante dada en las capas más humildes de la sociedad de manera casi expontánea.
Como yapa al final, se agrega la receta para la preparación del pan relleno, detallando ingredientes, proceso de amasado y cocción. Util iniciativa que puede funcionar como disparador para que los niños aprendan a procurarse el sustento diario. También para asumir, desde pequeños, que no sólo de pan vive el hombre, también necesita de buena literatura.

Las malas palabras

Las malas palabras, Virtudes Terapéuticas de la Obscenidad
de Ariel Arango, adaptado por Daniel Kuzniecka
Teatro Porteño
Av. Corrientes 1630
viernes a las 21 y domingos a las 19:30
Reservas: 4372-5474

por Rubén Sacchi


Esta semana, dos hechos auspiciosos se dieron cita. El estreno de Las malas palabras, unipersonal de Daniel Kuzniecka y la apertura, para ese estreno, del Teatro Porteño. Para el evento, los asistentes pudimos disfrutar de deliciosas variedades de pizza y un tinto adecuado, una excelente manera de anestesiar nuestros oídos, que iban a escuchar todo un rosario de -aunque parezca un juego gramatical- las mal llamadas malas palabras.
Esta precaución tuvo Kuzniecka, quien cada tanto, durante el transcurso de la obra, leía párrafos de pretérita literatura que harían sonrojar al más mentado cantante de cumbia villera. Para el caso, cobraba coraje mediante largos sorbos del etílico brebaje.
La pieza es un recorrido en el tiempo y la cultura de la mano del lenguaje erótico. La literatura, la pintura y la escultura son los ámbitos donde el actor encuentra un terreno propicio para mostrarnos, psicoanálisis mediante, qué es lo que los hombres (y las mujeres) tenemos en la cabeza.




Nada se salva del análisis freudiano en esta clase magistral de 90 minutos, en la que Daniel Kuzniecka hace gala de una memoria envidiable y una pícara destreza en el manejo del discurso. Excelente sonido e iluminación adecuada completan el marco intimista que el tema requiere.
Claro que las malas palabras no refieren sólo al tabú sexual, también la sociedad pacata incluye entre ellas lo escatológico. Para el caso, un bloque especial diseñado como videoconferencia, las recrea y reproduce, arrancando más de una carcajada.
El autor del libro, el psicoanalista rosarino Ariel Arango, ex Decano de la Universidad Nacional de Rosario y ex Profesor de Psicoanálisis de la UNR y de la Universidad de Belgrano, es un especialista en sacudir moralinas. Sus obras se encargan de ello, tanto el texto en cuestión como sus anteriores: La madre voluptuosa, Los genitales y el destino y la trilogía de Don Juan, matrimonio que desinfla el deseo.

Equipo

Nicolás Yannicelli – Director General
María Paz Zabaleta - Asistencia de dirección
Patricia Tiscornia – Directora Artística
José Carlo – Director Musical
Julieta Zara – Directora Ejecutiva
Patricio Barbaresi - Diseño de luces
Diego Krasuk - Operación sonido
Benjamín Engranff – Técnico Sonido e Iluminación
Duche-Zárate – Agentes de Prensa
Claudia Mazer – Coaching EmpresarialGodesign – Diseño y Arte
Punto Idea - Realización audio visual

Elenco

Daniel Kuzniecka

Las Mujeres que (m)aman demasiado

Las Mujeres que (m)aman demasiado
de Eduardo Grilli
Paseo la Plaza. Espacio Colette
Avda. Corrientes 1660
Sábados de junio, 19:30 hs

por Diego Luis Forte

Nada más interesante para el género masculino que espiar una reunión de mujeres. Nos encanta mirar por la cerradura y ver lo que hacen las chicas. Sobre todo si son lindas y están realizando una ceremonia vudú que incluye alcohol, gritos y discusiones sobre hombres.
La idea de un exorcismo con el objeto de lavar sus penas de amor lleva a las chicas a una situación que se parece más a una conjura diabólica. Al intentar unirse y deshacerse de los malos espíritus terminan invocándolos y enfrentándose unas con otras.
Las mujeres… parte del ridículo para evidenciar la generalidad de ciertos comportamientos emocionales y sus resultados. Los cuatro personajes apuntan a estereotipos bien definidos que convierten las situaciones cómicas en dramáticas y su cruzada por la verdad develará que nada es lo que parece.
Esta nueva puesta parece haber renovado el texto. Si bien las actuaciones siempre estuvieron a la altura, en esta nueva etapa las chicas parecen más asentadas en sus roles. La improvisación le otorga a la obra más soltura y los personajes funcionan mejor. Pero independientemente del lugar que el guión le otorga a cada personaje, cada una de las actrices parece posicionarse de un modo personal en el escenario: Martina Zapico (Fantina) presenta un personaje muy firme, la seriedad de su actuación casi organiza el comportamiento de sus compañeras en escena. Susana Giannone (Maleva) es probablemente quién más improvisa. Su personaje inyecta libertad en la obra pero su actuación le aporta naturalidad. Julieta Cajg (Erica) es enérgica, la dinamita que mantiene tensa la soga en todo momento. Julieta Oliva (Hermosilla) dota a su personaje de una gracia estilizada que permite mantener el balance entre fuerzas dispares.
La idea tribal de la ceremonia vudú establece un contexto en el cual todo comportamiento se desarrolla de acuerdo a la naturaleza del rito. Si bien las organizadoras del ritual no están al tanto hasta el final de la obra, el encantamiento quizás pueda exorcizar fantasmas o quizás no, pero lo que sí logra son merecidos aplausos.



Equipo:
Idea y Dramaturgia: Eduardo Grilli
Dirección: Pablo Rodríguez Albi
Asistencia: Vanesa González Gallo
Fotografía: Daniel Bericua (Daniel Bericua Studio)
Vestuario: Fernanda Álvarez
Maquillaje: María Laura Gantus
Diseño Gráfico: Pablo Tajer

Elenco:
Martina Zapico (Fantina)
Susana Giannone (Maleva)
Julieta Cajg (Erica)
Julieta Oliva (Hermosilla)