Las horas fuera de los márgenes

Las horas fuera de los márgenes
de Bruno Schulz
Patio de Actores
Lerma 568, CABA
Sábados 21:30 hs.

por Rubén Sacchi

Julio Cortázar decía que "después de los cuarenta, la verdadera cara la tenemos en la nuca, mirando desesperadamente hacia atrás". Es que en esa bisagra de la existencia, tanto lo vital como lo emocional se parte en dos mitades asimétricas en las que, generalmente, hay más por detrás que por delante.
No es que se trata de abonar la teoría Manriquista de que "todo tiempo pasado fue mejor" sino que, en lo concreto, el declive de aptitudes se pronuncia y los afectos que nos rodearon e hicieron de la vida un tránsito soportable, van desapareciendo en el maremágnum de los años, sumiendo en la más absoluta soledad al dudosamente afortunado sobreviviente.


De eso habla Las horas fuera de los márgenes, de la soledad; pero no de cualquiera, sino de la que sobreviene con la vejez, fiel retrato de la mítica balada de Sui Generis, Confesiones de invierno.
La obra, basada en un trabajo del polifacético y trágicamente desaparecido artista polaco Bruno Schulz, delinea magistralmente la vida lenta y frugal de un anciano que, asumido en lo absoluto y concreto de su condición de geronto, la transita con altura y creatividad.
No llora los recuerdos que anida, los convive y desempolva, como quien busca mantener el aliento ritual que le diera sentido a los días de plenitud. Su vida está llena de poesía y en poesía se resuelve.
La pieza, dirigida por Javier Margulis, se logra en ese sentido, imprimiendo de lírica la atmósfera que supo montar como responsable de la música original y la cálida escenografía que compartió con Oscar Trussi, ésta última trabajada con originalidad y detalles que hacen a lo entrañable de la historia. Vestuario e iluminación precisos completan un trabajo acertado y recomendable. Con ese soporte, debemos destacar la labor de Fidel Vitale, que compone un personaje de una sola pieza, sin fisuras ni titubeos. Logra esa mezcla de ternura y complicidad que poseen solamente quienes asumen el momento que les toca vivir. Sus movimientos, gestos y hasta su voz poseen una carga y un equilibrio perfectos.
La obra se desarrolla en una hora escasa y colma al espectador de un gratificante aire de magia, donde el retorno a la niñez es más que una alternativa, es la salida liberadora para enfrentar lo inevitable.



FICHA TECNICA

Actuación: Fidel Vitale
Asistencia de dirección: Pablo García Tuma
Escenografía: Javier Margulis y Oscar Trussi
Realización de escenografía: Duilio Della Pittima
Vestuario: Lili Piekar
Asistencia de vestuario: Julieta Heiderscheid
Realización de vestuario: Stella Giorgio
Iluminación: Marco Pastorino
Asistente de iluminación: Matías Luciano Tinganelli
Operadora de luces: Julieta Carrillo
Música original: Javier Margulis
Colaboración en arreglos: Adrián Odriozola
Estudio de grabación: La cuerda
Prensa: Duche&Zarate
Coordinación de producción: Rosalía Celentano
Dramaturgia y dirección: Javier Margulis
Agradecimientos: Javier Beresiarte y Nelson Segovia del Teatro Nacional Cervantes / Ana Minujín y Liliana Vitale.

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