Economía social y solidaria


Economía social y solidaria
Joaquín Escobar
Ediciones Amaru, 2010
Ensayo, 80 pp.

por Rubén Sacchi

El estudio del lenguaje nos muestra que dos palabras, cualesquiera, pueden combinarse para conformar una oración. No obstante, la práctica muchas veces nos enseña la dificultad o imposibilidad de hacerlo.
Desde hace varias décadas, hay palabras que se divorciaron y las frases que las agrupan pasaron a ser un oxímoron. Así, la palabra economía jamás podría adjetivarse de social y, mucho menos, solidaria.
Pero como se sabe, el lenguaje es algo dinámico, que se adapta a los tiempos y realidades de los grupos que lo hablan. Por ello, en homenaje a la utopía y la movilidad de la historia, Joaquín Escobar retoma esa función primera de la economía en este ensayo que analiza la transformación que se viene dando en los procesos de producción, sobre todo a través de la recuperación de empresas por parte de los trabajadores y el rol del Estado en este nuevo tipo de relación laboral.
De este trabajo escribió el Embajador Eduardo Sigal: “Todo el texto transmite pasión militante, compromiso social y un gran esfuerzo teórico de análisis que lo convierte en una gran herramienta política”.

Tomás y el espejo


Tomás y el espejo
Diana Sánchez
Edición de autor, 2010
Cuento, 16 pp.

por Rubén Sacchi

Un niño, en el duro proceso de aprendizaje, muchas veces genera una relación particular con el espejo, lo que en psicología se llama “el mudo”.
En la historia de Tomás, el espejo es un elemento recurrente y cómplice, que lo ayuda a crecer e identificarse hasta lograr afirmarse a sí mismo y sentirse, en alguna medida, independiente.
El cuento, compuesto de media docena de pequeños relatos, refiere la vida de un pequeño desde sus primeros meses hasta pasado el primer año, y atraviesa los hitos que lo van marcando: las reuniones familiares, las ceremonias religiosas, las vacaciones y sus primeros pasos.
Apela al recurso del lenguaje interior del pequeño, como si la barrera que separa la idea de la palabra fuese solo una cuestión de práctica y su manejo le viniera dado desde el alumbramiento.
De esa manera, nos cuenta en primera persona lo que va sintiendo y qué cosas llaman realmente su atención. La mayoría de las veces, sus proyectos se truncan o fracasan por completo, pero una atmósfera de buen humor nos ubica en la supuesta mentalidad de quien tiene para lograr su cometido toda una vida por delante.

Poetas depuestos


Poetas depuestos
Autores varios
Editorial Punto de Encuentro, 2011
Poesía, 268 pp.

por Rubén Sacchi

¿Qué tienen en común Leopoldo Marechal, María Granata, José María Castiñeira de Dios, Nicolás Olivari, Arturo Jauretche, Fermín Chávez y Alfredo Carlino? ¿y éstos, a la vez, en qué se relacionan a casi otro centenar de poetas? La respuesta es sencilla: todos son peronistas y alguna vez dedicaron sus versos a ese líder, su mujer o al movimiento que éstos representaban. Algo más importante que una iconografía visto que la historia argentina, del 45 a la fecha, se ve atravesada por eso que muchos consideran “un sentimiento” más que una ideología.
Esta antología que, a modo de subtítulo apunta “de poetas peronistas de la primera hora”, conlleva un valor superior: un trabajo de investigación exhaustivo que el poeta Gito Minore llevó a cabo en bibliotecas y archivos pesquisando los autores que la conforman.
Seguramente no se encontrará un nivel literario parejo. Muchos de los poetas fueron simples aficionados motivados por una pasión, sin embargo, cada uno de ellos conformó una manera de pensar y sentir que hoy, gracias a este esfuerzo editorial, sacude el polvo con que el olvido, muchas veces de tufillo gorila, los había ocultado.

El precio


El precio
Andrés Rivera
Ediciones Razón y Revolución, 2011
Novela, 216 pp.

por Rubén Sacchi

Si hay algo cierto en estos tiempos, es que la política ha vuelto a ser tema de debate entre la gente y, lo que resulta más auspicioso, entre los jóvenes; pero es igual de verdadero que el nuevo discurso parece ir en una sola dirección como si el paradigma hubiera mudado y, a la vez, resultara incuestionable.
Es mejor el exceso de aire que su ausencia, pero si ésta asfixia la otra, en una misma dirección, también ahoga y el resultado final sigue siendo el mismo: la muerte. Y cuando lo que se intenta oxigenar son las ideas, lo que muere es el pensamiento como factor cuestionador y constructor de la Historia.
En ese sentido hay que celebrar la aparición de la Biblioteca Militante, que la editorial Razón y Revolución lanza a las librerías en ediciones cuidadas y económicas que pondrán al alcance del lector crítico, 250 títulos divididos en cinco colecciones: Historia Argentina; Arte y Filosofía; Básicos del Socialismo; Problemas Contemporáneos y Literatura en Acción.
Esta última incluye obras casi inhallables, como la que nos ocupa, primera novela de Andrés Rivera de la que el autor casi reniega, pero que aporta una visión acabada del sindicalismo y las relaciones laborales del período pre y post 1945, año en que las masas movilizadas llevan al poder al, entonces, Coronel Juan D. Perón, todo expuesto en un marco social no excento de pasiones humanas, donde lo mejor y lo peor de ellas se evidencia. El trabajo sobre el diálogo interior de los personajes acerca una interesante visión de la psicología de los diferentes actores y la derivación en sus actos.
Hay párrafos memorables que grafican maravillosamente la alienación del obrero en un sistema de producción capitalista: “Son las ocho de la mañana. Dentro de seis horas termino el turno. Seis horas más tendrán estas paredes, seis horas más de electricidad en el reloj, treinta metros más de tela; (...) seis horas se habrán desvanecido en el tiempo, en mis venas, (...) en las venas del mundo”. Y ¿qué sociedad puede construirse bajo ese sistema que genera desasosiego y angustia en sus habitantes?: una violenta e insolidaria, y Rivera la pincela así: “Un hombre iba a morir en Buenos Aires. Un hombre. Apenas eso: un hombre. ¿Cuántos mueren, desaparecen, son devorados por la ciudad, en silencio, sin ruido, sin protesta?”.

Duff McKagan’s Loaded

Duff McKagan’s Loaded
El Teatro Colegiales
Federico Lacroze 3455, CABA

por Diego Luis Forte

Si bien los ex – Guns ’N’ Roses no tienen el mismo grado de exposición mediática que tenían en la primera mitad de los noventa parecen mantener una legión de fanáticos treintañeros que sostienen su fidelidad a base de tickets. A ellos se suma una nueva generación de niños (hermanos, sobrinos e hijos de la primera generación gunner) que, si bien molestan constantemente y entorpecen el disfrute del show, también pagan sus entradas y son los principales responsables de que el rock mantenga su glamour.
En cuanto a los músicos, el menor grado de exposición mencionado al parecer les brinda un espacio más amigable para trabajar. Tanto los discos como los shows de Duff y Slash suenan más espontáneos ahora de lo que lo hacían en los noventa cuando la banda tenía que cumplir una rigurosa agenda. La experiencia también se nota, tanto en el desarrollo en vivo como en estudio y el sonido es contundente.


Durante el show de tres horas Duff no para de correr. Canta, salta, sube y baja del escenario. Habla con la gente, esquiva escupitajos y vasos de cerveza con una habilidad increíble y a la vez domina la escena sin ningún tipo de esfuerzo haciendo que Angus Young parezca una abuela cansada. Le revolean corpiños, cigarrillos e incluso una camiseta de la selección que se pone durante el único momento en el que para cuatro segundos para tomar un Red Bull.
La banda suena compacta y se muestran sólidos sobre el escenario. En tres horas sin descanso Loaded ofreció un show impecable. Sin sorpresas, es cierto, pero sin decepciones. Veintisiete temas de los discos de Loaded, GNR y Duff sin pausa para calmar a un público que a la medianoche se negaba a dejar el lugar.

Estado de ira

Estado de ira
de Ciro Zorzoli
Teatro Metropolitan
Av. Corrientes 1342, C.A.B.A.
Lunes, 21 hs.

por Rubén Sacchi

Muchas versiones se hicieron de Hedda Gabler, de Henrik Ibsen. Daniel Veronese la recreó el año pasado en Todos los grandes gobiernos han evitado el teatro íntimo, pero esta puesta de Ciro Zorzoli resulta por demás original. Al mejor estilo de las cajas chinas (o, para quien prefiera, las muñecas rusas) pone una obra dentro de la otra en el contexto de un ensayo, que hace las veces de marco para desarrollar un sinfín de situaciones desopilantes.
Un viejo teatro ha sido recuperado por la función pública para la preparación de obras auspiciadas por el gobierno. A él llega una primera actriz que intentará preparar a Ibsen con la ayuda de un equipo que, con escaso tiempo y sin recursos, tornará la placentera situación en un caos.


Todos hacen todo. Ninguna escena es terminada por quien la comienza y los actores rotan los papeles y las tareas para convertirse en apuntadores y, eventualmente, en utileros. Claro que, como buenos empleados estatales trabajan a reglamento y no titubean en dejar un cuadro a medias si de la hora del almuerzo se trata. El elenco es numeroso e incluye una becaria, figura infaltable en la administración pública.
La obra es, entre otras cosas, una reflexión acerca de la relación entre arte y oficio, lo común que hay en ellos y cómo, llegado el caso, pueden ubicarse en las antípodas. Con excelentes interpretaciones y una Paola Barrientos impecable, la pieza proporciona una buena dosis de humor que invita a más de una carcajada, todo abarcado por un trabajo de marcación actoral sin fisuras, como hace rato no se ve en obras de tamaña dinámica.


Equipo:

Asistencia artística: Gabriel Baigorria
Iluminación: Eli Sirlin
Escenografía y vestuario: Oria Puppo
Fotografías: Ernesto Donegana
Prensa: Duche & Zárate
Asistencia de producción: Gabriel Bitterman
Coordinación de producción: Romina Chepe
Dramaturgia y dirección: Ciro Zorzoli

Elenco:

Paola Barrientos
Pablo Castronovo
Carlos Defeo
Marina Fantini
Valeria Lois
Vanesa Maja
Cecilia Meijide
Dalila Romero
Diego Rosental
Gabriel Urbani
Diego Valenzuela

Escritos musicales V


Escritos musicales V
Theodor W. Adorno
Ediciones Akal, 2011
Ensayo, 880 pp.

por Rubén Sacchi

De la corriente de teoría crítica denominada Escuela de Frankfurt, surgió una generación de filósofos de gran lucidez, como Max Horkheimer, Herbert Marcuse y Georg Lukács. Entre ellos, Theodor Adorno, que abordó diferentes tópicos y dejó memorables y profundos escritos acerca de las principales disciplinas del arte, sobre todo de la música. Él mismo compositor, desgranó en cientos de artículos y conferencias, las partituras que componen las piezas sobresalientes en la historia musical. En este volumen, quinto en la materia, encara sus distintos estilos, desde la docta hasta la popular.
No es un texto sencillo pero, siguiéndolo con atención, modificará nuestra manera de oír y disfrutar música, lo que define como la formación musical en un sentido más digno del hombre que el meramente informativo...
Admirador de Arnold Schönberg, dice de su música que es ...el más riguroso y extremo cumplimiento de la idea compositiva centroeuropea, del estilo (...) exhaustivamente formado, en el que todos los elementos están relacionados entre sí.
Un texto de avanzada que además alerta y anticipa que “La reificación del arte es el resultado de una evolución socioeconómica que transforma todos los bienes en mercancías”.

Ruedas en los palos

Ruedas en los palos
Presenta Trío
Producción independiente, 2010

por Rubén Sacchi

Un bajo cacheteado al mejor estilo de Víctor Wooten y dedos que recorren su diapasón como si de un stick se tratara; parches que parecen contrapuntear en actitud sincopada, ambos instrumentos para recibir el despertar de una guitarra ecléctica “vidaleando“ Por eso vengo, tema que da comienzo al CD Ruedas en los palos, del grupo Presenta Trío.
El segundo trabajo de estos singulares músicos cordobeses incluye doce temas del cancionero popular, no sólo folklórico, Carlos Gardel y el Flaco Spinetta se dan cita en la placa, empaquetada con un arte de tapa que remite al “jackeano” mundo de Tim Burton.
Si el disco resulta un producto destacable, el show en vivo de la banda es un lujo: desde un tango con aire de bossa nova hasta La que se queda, del Dúo Salteño con exótico vuelo punk. Presenta Trío no versiona temas, sus arreglos novedosos hacen que cada una sea varias versiones posibles de la misma canción, en un sinfín de matices rítmicos.
Los músicos, que niegan ser rebeldes pero se asumen como power trío, se ubican “siguiendo la línea de la exploración de la música popular, sin repetir fórmulas, lo que resulta enriquecedor”. Confiesan haber enfrentado alguna que otra incomprensión de parte de oyentes apegados a formas tradicionales pero que, en líneas generales, han tenido buena recepción, algo habitual en los casos en que se rompen esquemas.
El filósofo Theodor W. Adorno manifestaba en sus Escritos musicales, a propósito de la “nueva música” y sus detractores: “...el intento de contrastar entre sí dos mundos históricos de la música totalmente independientes el uno del otro es tan infructuoso como la ceguera para lo esencial que ha cambiado”.
El conjunto, cuya producción fue llevada a la pantalla como banda sonora de diversos documentales, lleva casi diez años en los escenarios e integra la organización UPA, Músicos en Movimiento, de la provincia de Córdoba, que nuclea músicos independientes.
La placa, netamente eléctrica a diferencia de su anterior (Free folklore, 2007), los encuentra en la siguiente formación: Marce Martina: batería y coros; Maxi Bressanini: voz y bajo y Bachi Freiria: guitarra y coros.

Las malas palabras


Las malas palabras
Ariel C. Arango
ACA Ediciones, 2010
Ensayo, 236 pp.

por Rubén Sacchi

Si suponemos la palabra como representación de una idea, necesariamente nos preguntamos: ¿existen las malas palabras o hay solo malas ideas? o, lo que es más, ¿no es la subjetividad individual la que les da tal categoría?
Un recorrido por el catálogo de vocablos prohibidos por las convenciones sociales nos lleva inevitablemente a dos territorios clave: el sexo y lo escatológico, sus combinaciones y variantes.
La cuestión es abordada por el Licenciado Ariel C. Arango, quien de manera casi lúdica nos propone un paseo por las diferentes culturas y sus temas considerados tabú. La descripción de grandes obras de la plástica y la literatura, profusas en alusiones o, más aún, en explicitudes al respecto, sazona las páginas del libro, mostrando a respetados autores proferir palabras hoy cuasi criminalizadas, aunque aceptadas en otros tiempos u otras latitudes como correctas y hasta de buen gusto.
Hace un par de meses, el libro fue llevado al teatro en una magistral interpretación, casi literal; sin embargo, una cosa no quita la otra. Nada reemplaza el deleite de pasar las hojas en esa íntima ceremonia de la lectura que, una vez concluída, nos permita llegar a tiempo a la sala.

La biblioteca de mi padre


La biblioteca de mi padre
Diana Sánchez
Edición de autor, 2010
Cuento, 20 pp.

por Rubén Sacchi

Cierta vez, mi nieto Agustín, de tres años, pidió que le contara un cuento. Era tarde y estaba cansado por lo que apelé a mi memoria para evitar salir de la cama. Ni bien comencé me dijo: “Ese no, uno de veras”, ante mi sorpresa agregó: “uno de pasar las hojas”. No hubo más remedio que bajar las escaleras y escoger un volumen impreso. A partir de entonces, comprendí que la culpa era nuestra, que lo habíamos estimulado con libros desde la cuna. Ese contacto con el objeto-libro lo marcó para siempre.
En esta historia, Diana Sánchez habla de una niña pequeña, que no sabe leer. Sin embargo, clandestina en la biblioteca paterna, toma un libro, lo abre, lo acaricia e imagina una historia, la ve, casi la vive. Ese lugar pasa a ser escenario mágico de sucesivas complicidades entre ambos personajes.
La historia incluye otros relatos que, encadenados, componen una especie de diario de vida. Con sus capítulos alegres y de los otros, los que abundan, aunque no nos percatemos porque, como decía Eduardo Galeano: “Requiere más coraje la alegría que la pena. A la pena, al fin y al cabo, estamos acostumbrados".

El rock de los limbos


El rock de los limbos
Carmen Iriondo
Paradiso Ediciones, 2011
Poesía, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Ni cielo, ni infierno. El limbo es el sitio donde van las almas que no alcanzaron estado de gracia. El lugar de los parias celestiales, con menos derechos que los pasajeros del purgatorio. En medio de ese flotar (como en la barca de Caronte) El rock de los limbos aparece como oxímoron; o como un punto de ruptura con aquel fluir pasivo.
La vida y la muerte en disputa, debajo “el lago de hielo” donde “una patinadora/ corre riesgos”, mientras “un cuervo sobrevuela”, condice con la apertura del libro: cuando uno testa para que esa última voluntad se la coman las ratas, “no hay nada que decir”.
La metáfora pone en el cementerio “coronas de primavera falsa” y viste a la violinista Jacqueline Du Pré de amarillo, color de “agüero/ umbrío para el allegro en floración de tus tendones”.
La niñez arropada en la clásica siente irrumpir una juventud de rock y mayo francés: “aspiraban a todo en tiempos juveniles/ …/ cruzaban el puente cubierto de ignorancia”. Las notas de Manuel Rego dejan paso al “inmanente sonido rabioso de ser joven/ y crearle ruidos a la violencia”, pero la maravilla musical provoca la inevitable fusión y “saint saëns besa a Pappo antes de acabar”.

El amhor, los orsinis y la muerte


El amhor, los orsinis y la muerte
Néstor Sánchez
Paradiso Ediciones, 2011
Novela, 296 pp.

por Rubén Sacchi

Con este volumen, la editorial Paradiso completa la reedición de la obra del escritor Néstor Sánchez que, si bien no entra en la categoría de “escritor maldito”, no es merecidamente valorado.
El amhor, los orsinis... retoma la línea narrativa y la atmósfera de Siberia blues, quizás su trabajo más emblemático. Dueño de una prosa harto metafórica, alardea, como quien baila un tango, de maravillosos firuletes para plasmar una situación que, de otra manera, resultaría
trivial, como el hombre que apoya a una mujer en el colectivo.
Estudios en profundidad del trabajo intentan desentrañar el hermetismo de ese estilo distante, como visto de afuera, y explicar detalles que parecen caprichosos, como la “h” de “amhor”. Al respecto, escribió Osvaldo Lamborghini (Revista Periscopio, 1969): “Un análisis desde el punto de vista fonológico (...) podría estudiar el valor de esas dos haches silenciosas, la de marihuana y la de amhor: el sostenido rigor de la novela impide pensar que esa relación es puramente casual”.
Tamaña afirmación, permite al lector intentar una mirada de tinte alucinógeno, que no por tal evitará la tragedia, casi como ropaje de los protagonistas.

Un año


Un año
Jean Echenoz
Mardulce, 2011
Novela, 80 pp.

por Rubén Sacchi

¿Cómo es despertar y hallar a nuestro lado, en la misma cama, un muerto? Esto le pasó a Victoire y si bien la historia no pareciera escapar al común con otros cientos de ellas que se plantean de igual forma, no es precisamente el caso de Un año.
Es que esta bella mujer no atina a recordar nada y, ante la duda de su ­posible culpabilidad en el deceso, hace su maleta, toma un taxi hasta la estación de Montparnasse y comienza, en un tren, un viaje que tiene algo de huida y vagabundeo.
Con un lenguaje moderno, Echenoz describe al personaje como alguien que escapa continuamente, mudando de lugares mientras deja en el camino parte de sus bienes personales. Esa reducción, voluntaria o contingente, la acorrala en la indigencia. Una historia posible en un mundo en el que la realidad parece resbalar por la epidermis sin lograr penetrar los poros.
El periplo ocupa doce meses, un ciclo que, como tal, vuelve al origen, al París en que dejó un cadáver sobre la cama. Allí, un encuentro casual pone las cosas en otro orden. Maravilloso e inesperado final que hará que nuestra mente siga buscando las explicaciones posibles.

Combatientes de Perón, herederos de Cristo


Combatientes de Perón, herederos de Cristo
Humberto Cucchetti
Prometeo libros, 2011
Ensayo, 436 pp.

por Rubén Sacchi

“Con el fusil en la mano y Evita en el corazón, Montoneros, ¡Patria o muerte! para la liberación”, retumbaba el cántico de la columna que, bajo pancartas de Montoneros, arribaba a Plaza de Mayo. La letra explicitaba una interpretación del peronismo que difería sustancialmente de la de otros sectores cercanos al viejo líder; la música, coincidía con la legendaria Marcha Peronista. Ambas facciones estaban decididas a dar el aliento por Perón y los unos cobraron las vidas de los otros. Dos proyectos de país bajo una misma bandera.
Estas relaciones, difíciles de explicar, son parte de la materia que aborda el libro de Cucchetti. Partiendo de la Resistencia Peronista, la formación de Guardia de Hierro y la Organización Unica del Trasvasamiento Generacional, recorre las diferentes experiencias armadas, no sólo de ese signo, sino también las de origen y praxis marxista, como fue el Partido Revolucionario de los Trabajadores y su brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo, que compartiera operaciones con organizaciones peronistas.
Para echar luz sobre esa porción de la historia y la dinámica que la caracterizó, acude a una abundante bibliografía especializada, cuyas conclusiones al respecto no son siempre coincidentes, motivo que hace más rica la información al poder visualizar gran parte del abanico de ideas que nacieron de los diferentes estudios, como también de testimonios de los actores contemporáneos a los sucesos. Tales fuentes difícilmente resulten asépticas, sino que inevitablemente estarán teñidas de ideologías contrapuestas que propondrán una interesante variedad de lecturas.
La idea del ensayo, de vincular aquella práctica con la religión secular, en ocasiones obedece a la relación directa de los protagonistas con organizaciones religiosas (Acción Católica, Juventud Universitaria Católica, etc.) y en otras, a la sacralización de la lucha, cuya evidencia quizás más fuerte se halle en la consigna acuñada por entonces de “Patria o Muerte” o en el panfleto anónimo que se reproduce en el libro: “... solamente Nostros mismos nos salvaremos a Nosotros Mismos, así la victoria estará próxima, tanto como el amanecer lo está de lo más oscuro de la noche”, donde las mayúsculas santifican la pluralidad.
Un interesante recorrido entre el militante de base devenido en cuadro, que supone un “profesionalismo” de la práctica política.

La ingratitud


La ingratitud
Matilde Sánchez
Mardulce, 2011
Novela, 176 pp.

por Rubén Sacchi

La ingratitud es materia de las relaciones humanas. Difícilmente las haya sin que, en algún momento, pensemos que no merecíamos esa devolución.
En la novela de Matilde Sánchez, las situaciones en general llevan a ese resultado: la relación de la protagonista con su lejano padre; la de Ramón y Georgia con su país natal; la de aquella con el turco y la de éste con su familia; también la de los vecinos polacos y la de ella con el perro de los mexicanos. Quizás, opera en todos una inercia contagiada del marco de soledad que da el paisaje del duro invierno alemán, interior y exterior y, concede el personaje: “aceptar siempre es más sencillo que negarse”.
Largas cartas a un padre que responde algunas líneas, todo inmerso en una lengua “que sirve solo para dar órdenes”, la búsqueda del teléfono como alternativa arroja similar resultado. Quizás, su propia reflexión acerque una respuesta: “...so­mos seres parlantes. Por eso, enmudecer es la primera condición para permanecer al margen”.
La sombra de Nietzsche sobrevuela la historia, aunque solo se lo aluda como el Filósofo y es ante su tumba donde atina una respuesta: “....todo el tiempo, mi padre y yo hemos estado viviendo en un mismo lugar".

7º Encuentro de Escritores Eldorado 2009


7º Encuentro de Escritores Eldorado 2009
Autores varios
Th Barrios Rocha Ediciones, 2011

por Rubén Sacchi

Todos los años, la localidad misionera de Eldorado recibe calurosamente la visita de escritores de todo el país. No faltan, además, visitantes extranjeros que se adentran en los misterios de esa querida selva para dar testimonio de su quehacer literario y artístico, ya que disciplinas como la plástica, la música y el teatro son invitados de lujo a la fiesta y evidencian cuán cerca se encuentran los creadores.
Cada año, también, de esa maravillosa reunión surge una antología, que reúne los trabajos de los participantes al evento, que es difundida en diferentes medios de comunicación.
En todas las oportunidades, los encuentros llevan una consigna que los identifica del resto. En el caso que nos ocupa (año 2009) la misma fue: Leyendo leyendas y se ocupó de socializar distintas historias de tinte local, que la tradición oral hizo recorrer por varias generaciones, llegando hasta nuestros días y formando parte de nuestro más rico acervo cultural.
Los encuentros son organizados por Theo Barrios y el próximo tendrá lugar del 4 al 6 de noviembre del corriente, bajo el lema Página en blanco. Será una buena oportunidad para escribirla.

Otro amanecer


Otro amanecer
Nuri Escorza
De los cuatro vientos, 2005
Poesía, 88 pp.

por Rubén Sacchi

El libro de Nuri Escorza es un álbum de instantáneas que retratan imágenes precisas, recortes de un paisaje más vasto pero igual de representativo y, en estos pantallazos, la escena siempre incluye la presencia del hombre.
Los poemas son, en ocasiones, brevísimos. No derraman palabras en largas disquisiciones, sin embargo, poseen un gran poder descriptivo. La síntesis es uno de sus mayores atributos.
Entre esa síntesis, sus versos se muestran contradictorios y pasean a la poeta entre la esperanza y la desesperanza. Escribe en Barrilete: “Sola, empecinada como el viento,/ encumbro barriletes,/ tenso los hilos de mis sueños/ para alcanzar altura”, para agregar en Sin esperanza: “La bruma de la mañana/ invade los espacios colmados de nada./ .../ y la ceguera del corazón/ palpita sin esperanza”. Esa posición filosófica la lleva a hablar de “nefastas utopías” y más tarde a abrazarlas “negando la cercanía del horizonte”, motor de los ideales.
Quizás esa visión del destino provenga de la fe evidenciada en Clamor: “Estalla el lamento que requiere justicia/ y se siente -estruendoso- el clamor del hombre.// La rebelión abre sus brazos.// En cruz”.

Pies de lana


Pies de lana
Norma Francomano
Ediciones Uñum Hue, 2010
Novela, 112 pp.

por Rubén Sacchi

Pies de lana no refiere, como la picardía popular puede suponer, a un caso de adulterio, sino a otro tipo de tragedia menos personal, abarcativa de toda la especie humana.
En la novela, el hombre tiró demasiado de la soga y provocó un cataclismo tal, que dividió virtualmente el planeta en dos mitades que coexisten de manera independiente. O no tanto.
Es que Rómulo -nombre perfecto para una fundación- munido de zancos, transpone el límite de esos mundos buscando, no otra vida, sino la vida misma, y la encuentra.
Lindando con la tradición de la novela utópica, desarrolla el paradigma de “volver a empezar”; de la búsqueda de una tierra prometida donde vivir sea el objetivo diario y el amor y la solidaridad la moneda de cambio.
A través de sus páginas hay una tremenda interpelación a la sociedad posmoderna y el papel de la ciencia, poniendo a la clonación y la energía atómica en medio de la escena.
Escribe Walter Ianneli: “esta novela nos invita a hacer un recorrido en el que las facturas de luz y de gas, el noticiero y las cuentas bancarias ya no tienen demasiado sentido”.

Alquilé tu vientre


Alquilé tu vientre
de Eduardo Grilli
Paseo La Plaza, Espacio Colette
Corrientes 1660, CABA
Sábados 21 hs.

Por Diego Forte

Pablo Rodríguez Albi dirige esta puesta de la comedia de Eduardo Grilli en el Paseo La Plaza. La obra presenta una situación disparatada, sólo posible a comienzos del siglo XXI: una hija divorciada y con hijos (Susana Giannone) ve su vientre súbitamente alquilado por un extranjero rico (Gonzalo Bendelé), merced a un trato con su madre (Jorge Sosa). La dinámica de la obra recuerda por momentos la estructura de sitcom norteamericana. Las escenas entre madre e hija construyen un frágil equilibrio que el inquilino tiende a demoler aún cuando no aparezca en escena.
Susana Giannone se muestra muy desenvuelta en un papel que parece escrito para ella. Si bien el personaje de Jorge Sosa abunda en elementos conocidos, él se las ingenia para volverlos muy graciosos, aún cuando habían dejado de serlo hace mucho tiempo. Igualmente no puede dejar de notarse el hecho de que el travestismo casual es un valor agregado a la actuación.
Gonzalo Bendelé se suma a la transgresión de barreras por medio de la ropa, creando un personaje que acelera la acción de la comedia.
Con una trama divertida y actuaciones a la altura, la obra ofrece una muy buena forma de comenzar temprano una noche de sábado.


Elenco:

Susana Giannone
Jorge Sosa
Gonzalo Bendelé

Equipo:

Fotografía: Daniel Bericua
Maquillaje: Silvia Del Curto
Sonido: Ernesto Giannone
Diseño Gráfico: Pablo Rodríguez Albi.
Asistencia General: Vanesa González Gallo
Asistencia de Dirección: Gonzalo Bendelé
Dramaturgia: Eduardo Grilli
Dirección: Pablo Roríguez Albi

Una mujer en campaña

Una mujer en campaña
de Mariano Moro
Moliére Teatro-Concert: Balcarce 682, CABA
Viernes 20:30 hs.

por Rubén Sacchi

Tiempos hubo en que la política era algo corporal. La militancia en las bases suponía litros de transpiración para lograr votantes y los hechos concretos debían acompañar la palabra. Hoy, esa práctica se ejerce de manera muy diferente, el marketing lo es todo y una buena o mala campaña publicitaria puede definir resultados.
También los políticos son hoy otra cosa: modistos, peluqueros y cirujanos plásticos pasan por ellos antes que éstos por las tribunas. No interesa tanto qué se dice, sino cómo y a quién, aunque los anales de la campaña puedan reunir las peores burradas, evidenciar ignorancia supina y hasta posiciones reñidas con la convivencia y la tolerancia, principios mínimos a tener en cuenta si se quiere una sociedad donde puedan convivir sus distintos actores. Todo eso puede taparse con una sonrisa pícara y ojos azules.


Ese es el eje de Una mujer en campaña, unipersonal de María Rosa Frega (La suplente) que incursiona sarcásticamente en el áspero terreno del poder. Con buena carga de ironía, desnuda una clase política ajena a las necesidades de las masas y obnubilada por los flashes fotográficos. La vocera, mediante un monólogo hilarante, relata un pasado de lo más oscuro y exhibe su gran carga de discriminación y xenofobia.
La protagonista no sólo revela una fabulosa plasticidad expresiva, sino que también incursiona en el canto, y lo hace muy bien, claro que manteniendo el clima jocoso de la pieza. Completan la propuesta, la sencillez en la puesta y las luces -la circunstancia no exige gran despliegue- y un sonido que llega con nitidez a cada una de las mesas de la sala.
Vale la pena intentar divertirse con algo que, urna mediante, manejará el resto de nuestros días.

ELENCO:

La mujer: María Rosa Frega

EQUIPO:

Produccion: Sebastian Ezcurra y Juan Iacoponi
Diseño de luces: Mariano Moro
Escenografia: Edgardo Aguilar
Vestuario: Maria Rosa Frega
Fotografia: Juan Borraspardo
Prensa: Duche&Zarate
Diseño grafico: Punto Ahi
Dramaturgia y dirección: Mariano Moro

Aún el viento. El nudo de sangre

Aún el viento. El nudo de sangre
de Máximo Salas,
sobre idea de Silvia Kalfaian y Máximo Salas
Teatro Pata de Ganso
Zelaya 3122, CABA
Sábados 20:30 hs.

por Rubén Sacchi

Un lugar en Latinoamérica, cordillera de Los Andes. A un refugio de montaña llegan un chamán, una hechicera y una mujer blanca, que no es cautiva sino una europea que ha sido infiel a su esposo: un conquistador.


La blanca está embarazada y a punto de parir, hecho que le cuesta la vida, la que sólo conservará mediante un artilugio milagroso por parte del hechicero, quien confía el niño a la población autóctona. A partir de ahí, invasión española mediante, ese refugio pasará a ser una especie de escondite, donde los tres convivirán con los dioses antiguos, con fantasmas de otros tiempos.
Los diálogos nos llevarán por la suerte de un pueblo pacífico que solo quería vivir en armonía con su tierra, pero que la codicia y el odio empujó hasta diezmarlo y lo obligó a mudar de hábitat. Sin embargo, ellos ansiaban seguir el camino del jaguar azul que, "como el viento, viene de muy lejos".
La obra apunta a mostrarnos el entorno mágico en que se desarrollaba esa cultura y logra recrear ese clima en el espectador. Las muy buenas actuaciones pueden transportarnos en ese encantamiento, evidenciando, sobre todo en las miradas, gran consustanciación con el personaje. Hay buen aprovechamiento de los recursos, lo que hace que la sencilla escenografía contenga la pieza sin fisuras distractivas, elementos que se apoyan en luces y sonido propicios.


ELENCO:

Nicté: Mirta Demestri
Ella: Silvia Kalfaian
Hechicero: Enrique Oliva Zanibelli
Coliquma: Enrique Canellas
Octú: Javier Ferri

EQUIPO:

Foto y Video: Pablo Tesoriere
Diseño Gráfico: Lado Visual
Diseño Sonoro: Enrique Landea
Diseño de Iluminación: Oscar Salorio
Realización escenográfica: Sebastián Fertitta
Escenografía y Vestuario: Julio Suárez
Prensa: Fabiana Angeloni
Asistencia de Dirección: Florencia Carboni
Dirección: Máximo Salas

Uno y todos los posibles


Uno y todos los posibles
Enrique Campos
Paradiso Ediciones, 2011
Poesía, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Este segundo poemario de Enrique Campos se presenta profuso de figuras, signos y metáforas. A partir de allí, al lector le corresponden las múltiples interpretaciones posibles. Una de ellas es la vida, que es de uno y todos los posibles.
Hay en la primera mitad, Fingiendo alegría, un paisaje de infancia: un osito y una cigüeña, “...la cara del ángel que fue en los comienzos” y el lenguaje secreto de los mayores velado a nuestros oídos. Un tiempo donde el domingo es “sólo un día más” y todo lo cubre la magia.
A partir de allí, el crecimiento y la búsqueda personal en medio de una sociedad que ha fabricado ya los moldes donde los jóvenes deben acomodarse: “Suelto en una cárcel de ideas que acepta como propias, intenta distraer a un instinto que lo llama a los gritos”, dejando “que el alma juegue con las posibilidades que el destino guardó para otras vidas”. Sin embargo, la omnipotencia porpia de esos años lo hacen expresar: “No habrá vejez. No habrá muerte”. Por momentos se percibe el desánimo: “Su lápiz, su mente, su hacha, todo ha perdido ya su filo en un mundo que guarda a los hijos bajo tierra” y “Todo se ha vuelto un cuento”.
La segunda mitad, Fingiendo horror, remite a la rutina: “Se levantan temprano y solo se enteran de la hora a la que deben partir”; “Sobre el diván descansan sus piernas sin haber dado un solo paso/.../ Un fantasma en ese hogar de ciegos sólo parece cobrar vida con los tiembres chillones de los teléfonos...”. También a la vejez: “Las ovejas grises que se hacen blancas con la nieve del invierno/.../ una primavera cada vez más corta”.
La denuncia “Juegan los burgueses oliendo sus copas, masticando despacio las comidas y las palabras” se consuela con la sentencia que rasa “La noche fría cae para todos alguna vez...” Hacia el final, el necesario balance: “De un lado la vida, y del otro se desatan las posibilidades perdidas en el tiempo./.../ Con la boca seca ve la fuerza de la culpa golpeando...”.
Finaliza con un desenlace, en secuencia casi cinematográfica: “El cuerpo que lo transporta/.../ comienza a fallar”; “De golpe el vacío. El miedo, un escalofrío en la espalda”; “Desde arriba, las voces temblorosas de los ángeles cantan”; “El alma se desprende de un corazón abarrotado de dudas”; “A sus pies descansa el cuerpo quen no logró explicarse”; “Sobre el calendario, el código que encriptaron sus padres”.

Isla de edición


Isla de edición
Rodrigo Alvarez
Paradiso Ediciones, 2011
Poesía, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Para leer este libro es necesario tener en cuenta las palabras de Waly Salomão, que el autor elige para abrir su obra: “a memoria é uma ilha de edição”.
Así resulta que todo recuerdo es un punto de vista particular del autor, un recorte de la realidad y, como tal, dista de ser verídico pero no alcanza a ser falso, remitiendo al pensamiento shakespeareano: “Nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal con que se mira".
El poeta divide el trabajo en dos partes bien defnidas; la primera, donde los empalmes de la edición incluyen tomas de una infancia en el Tigre, un padre ausente, el accidente en un tobogán que le acarrea un sinfín de trastornos, el paso por la enseñanza religiosa y dos más, que actúan como punto de inflexión: el mítico disco que Vinicius de Moraes grabara en La Fusa, allá por el año 71 y la muerte de un ser querido.
La segunda, pega imágenes que remiten a la pérdida del amor, tema excluyente, desarrollado en diferentes escenarios: España, Francia, Brasil.
Como confesión de parte, termina admitiendo la parcialidad: “sin bozal/ mi cabeza/ tiempo todo ladraría// no quieras saber/ qué muerde este silencio...”.

Lejana y oscura


Lejana y oscura
Susana Aguad
Paradiso Ediciones, 2011
Novela, 318 pp.

por Rubén Sacchi

Lejana y oscura es la historia de una familia cordobesa: un médico pródigo, que despilfarra el dinero en mesas de “juego fuerte” en el Jockey Club y un ama de casa que, en la pasividad, cría a sus cuatro hijas. También es la historia de un tiempo convulso, devenido tragedia, circunstancia que, en mayor o menor medida, atravesaron los paises del Cono Sur con sendor gobiernos dictatoriales, agrupados en el nefasto Plan Cóndor.
No es una imagen grosera, sutiles pinceladas delinean un paisaje generoso en promesas, el de la juventud -“Al menos ahora teníamos ese refugio al que podíamos volver cuando quisiéramos y sentir, cada vez, que éramos jóvenes y que nunca moriríamos”-, donde colores luminosos se mezclan a los pastel, para terminar cubiertos por el negro más negro.
Ese proceso en la paleta de Susana Aguad desemboca en el exilio, como única alternativa de revertir aquel tono sombrío.
Con una notable capacidad descriptiva, casi de cartógrafo, nos permite recorrer las calles, bares y edificios parisienses por los que deambulan los personajes en el duro oficio de sobrevivir en ese clima adverso, donde todo les es ajeno y lo único que les pertenece son ellos mismos y el drama que los contiene en la unidad.

El aroma del paraíso


El aroma del paraíso
Gito Minore
Ilustrador: Isidoro Reta
Fabricacuentos, 2011
Cuento infantil, 12 pp.

por Rubén Sacchi

Una interesante propuesta dirigida a niños en edad escolar es la que acerca Fabricacuentos. En esta oportunidad, la flamante colección propone la historia de Luciano, un pequeño que ha perdido a su abuela y enfrenta con angustia esa experiencia tan misteriosa como ininteligible que es la muerte.
A través de esa sencilla trama, se rescatan los valores del amor y la amistad, los que dan fuerza al protagonista para resurgir de ese duro trance.
El instrumento para que eso ocurra es un pajarillo, que hace las veces de mensajero celeste. Apela a la metáfora de compartir el pan con los semejantes, que puede asimilarse tanto con los episodios descriptos en la última cena, como la actitud solidaria y militante dada en las capas más humildes de la sociedad de manera casi expontánea.
Como yapa al final, se agrega la receta para la preparación del pan relleno, detallando ingredientes, proceso de amasado y cocción. Util iniciativa que puede funcionar como disparador para que los niños aprendan a procurarse el sustento diario. También para asumir, desde pequeños, que no sólo de pan vive el hombre, también necesita de buena literatura.

Las malas palabras

Las malas palabras, Virtudes Terapéuticas de la Obscenidad
de Ariel Arango, adaptado por Daniel Kuzniecka
Teatro Porteño
Av. Corrientes 1630
viernes a las 21 y domingos a las 19:30
Reservas: 4372-5474

por Rubén Sacchi


Esta semana, dos hechos auspiciosos se dieron cita. El estreno de Las malas palabras, unipersonal de Daniel Kuzniecka y la apertura, para ese estreno, del Teatro Porteño. Para el evento, los asistentes pudimos disfrutar de deliciosas variedades de pizza y un tinto adecuado, una excelente manera de anestesiar nuestros oídos, que iban a escuchar todo un rosario de -aunque parezca un juego gramatical- las mal llamadas malas palabras.
Esta precaución tuvo Kuzniecka, quien cada tanto, durante el transcurso de la obra, leía párrafos de pretérita literatura que harían sonrojar al más mentado cantante de cumbia villera. Para el caso, cobraba coraje mediante largos sorbos del etílico brebaje.
La pieza es un recorrido en el tiempo y la cultura de la mano del lenguaje erótico. La literatura, la pintura y la escultura son los ámbitos donde el actor encuentra un terreno propicio para mostrarnos, psicoanálisis mediante, qué es lo que los hombres (y las mujeres) tenemos en la cabeza.




Nada se salva del análisis freudiano en esta clase magistral de 90 minutos, en la que Daniel Kuzniecka hace gala de una memoria envidiable y una pícara destreza en el manejo del discurso. Excelente sonido e iluminación adecuada completan el marco intimista que el tema requiere.
Claro que las malas palabras no refieren sólo al tabú sexual, también la sociedad pacata incluye entre ellas lo escatológico. Para el caso, un bloque especial diseñado como videoconferencia, las recrea y reproduce, arrancando más de una carcajada.
El autor del libro, el psicoanalista rosarino Ariel Arango, ex Decano de la Universidad Nacional de Rosario y ex Profesor de Psicoanálisis de la UNR y de la Universidad de Belgrano, es un especialista en sacudir moralinas. Sus obras se encargan de ello, tanto el texto en cuestión como sus anteriores: La madre voluptuosa, Los genitales y el destino y la trilogía de Don Juan, matrimonio que desinfla el deseo.

Equipo

Nicolás Yannicelli – Director General
María Paz Zabaleta - Asistencia de dirección
Patricia Tiscornia – Directora Artística
José Carlo – Director Musical
Julieta Zara – Directora Ejecutiva
Patricio Barbaresi - Diseño de luces
Diego Krasuk - Operación sonido
Benjamín Engranff – Técnico Sonido e Iluminación
Duche-Zárate – Agentes de Prensa
Claudia Mazer – Coaching EmpresarialGodesign – Diseño y Arte
Punto Idea - Realización audio visual

Elenco

Daniel Kuzniecka

Las Mujeres que (m)aman demasiado

Las Mujeres que (m)aman demasiado
de Eduardo Grilli
Paseo la Plaza. Espacio Colette
Avda. Corrientes 1660
Sábados de junio, 19:30 hs

por Diego Luis Forte

Nada más interesante para el género masculino que espiar una reunión de mujeres. Nos encanta mirar por la cerradura y ver lo que hacen las chicas. Sobre todo si son lindas y están realizando una ceremonia vudú que incluye alcohol, gritos y discusiones sobre hombres.
La idea de un exorcismo con el objeto de lavar sus penas de amor lleva a las chicas a una situación que se parece más a una conjura diabólica. Al intentar unirse y deshacerse de los malos espíritus terminan invocándolos y enfrentándose unas con otras.
Las mujeres… parte del ridículo para evidenciar la generalidad de ciertos comportamientos emocionales y sus resultados. Los cuatro personajes apuntan a estereotipos bien definidos que convierten las situaciones cómicas en dramáticas y su cruzada por la verdad develará que nada es lo que parece.
Esta nueva puesta parece haber renovado el texto. Si bien las actuaciones siempre estuvieron a la altura, en esta nueva etapa las chicas parecen más asentadas en sus roles. La improvisación le otorga a la obra más soltura y los personajes funcionan mejor. Pero independientemente del lugar que el guión le otorga a cada personaje, cada una de las actrices parece posicionarse de un modo personal en el escenario: Martina Zapico (Fantina) presenta un personaje muy firme, la seriedad de su actuación casi organiza el comportamiento de sus compañeras en escena. Susana Giannone (Maleva) es probablemente quién más improvisa. Su personaje inyecta libertad en la obra pero su actuación le aporta naturalidad. Julieta Cajg (Erica) es enérgica, la dinamita que mantiene tensa la soga en todo momento. Julieta Oliva (Hermosilla) dota a su personaje de una gracia estilizada que permite mantener el balance entre fuerzas dispares.
La idea tribal de la ceremonia vudú establece un contexto en el cual todo comportamiento se desarrolla de acuerdo a la naturaleza del rito. Si bien las organizadoras del ritual no están al tanto hasta el final de la obra, el encantamiento quizás pueda exorcizar fantasmas o quizás no, pero lo que sí logra son merecidos aplausos.



Equipo:
Idea y Dramaturgia: Eduardo Grilli
Dirección: Pablo Rodríguez Albi
Asistencia: Vanesa González Gallo
Fotografía: Daniel Bericua (Daniel Bericua Studio)
Vestuario: Fernanda Álvarez
Maquillaje: María Laura Gantus
Diseño Gráfico: Pablo Tajer

Elenco:
Martina Zapico (Fantina)
Susana Giannone (Maleva)
Julieta Cajg (Erica)
Julieta Oliva (Hermosilla)

La soga




La soga
Diana Sánchez
Editorial Urbana, 2005
Cuento, 108 pp.

por Rubén Sacchi

Austrasia Galesvinta Rashminienko, Aristarco Eudoro Bueno, Fructuosa Egidia Pastor... tales son algunos de los personajes que protagonizan los cuentos de La soga. Al leerlos se piensa en un necesario retraso al reparto de nombres, pero esas pintas jocosas, no son más que partes de un todo divertido con que la autora pincela el drama de la vida y contextualiza las historias en sitios que, muchas veces, el habitante citadino no comprende.
La soga enhebra historias de vida, conduciéndonos por los dramas interiores -el medio siglo de vida- o los más evidentes, como la miseria y la indigencia.
Osvaldo Bayer escribe: “Un libro que nos ha llevado a descubrir una pluma rebelde, suave, una caricia que -ojo puede ser una bofetada”, es así como un beso paternal está al lado de tijeras de “puntas furiosamente azules”.
Los relatos de este trabajo son fragmentos a los que se les puede pensar múltiples devenires, son pequeñas cuentas de un collar, unas en sí mismas y, a la vez, partes de un todo que las contiene y da sentido. Sólo hay que encontrar el principio de la soga que las agrupa y animarse a desgranarlas una a una en el maravilloso derrotero de la imaginación.

Pasiones que matan


Pasiones que matan
Trece crímenes argentinos
Rodolfo Palacios
Aguilar, 2011
Relato, 256 pp.

por Rubén Sacchi

Quizás Horacio Quiroga fue el responsable de inaugurar la hermandad de esos tres excesos humanos que agrupó en una cadena de eslabones inseparables: el amor, la locura y la muerte. ¿A qué otra comunión puede acudirse para explicar las historias que se narran en Pasiones que matan?
El autor se interroga en el prólogo: “¿Qué lleva a un hombre a comerse a su padre o matarlo y velarlo en una extraña ceremonia? ¿Qué impulso puede llevarlo a enterrar a su mujer debajo de su cama o matarla en un pacto de amor y locura que no está dispuesto a cumplir? ¿Por qué un padre puede ser capaz de matar a su hija?...” Estos y otros acertijos conforman el nudo central de los relatos y muchos quedarán sin resolver.
En ellos podemos reconocer sonados casos que ocuparon, por varios días, la imprescindible cuota de sangre que los pasivos espectadores necesitan, quizás, para no convertirse, ellos mismos, en asesinos. Con una dinámica atrapante, Palacios nos va introduciendo en cada drama de la manera más natural, como si se tratara de cualquier otro acontecimiento cotidiano. Como si esos trece crímenes vinieran a sacudir, por un momento, la densa monotonía de los días.

Año 2206,Invasión a Bs. As.


Año 2206,Invasión a Bs. As.
Jorge A. Colombo
Distal, 2010
Novela, 160 pp.

por Rubén Sacchi

Quienes creían que con las experiencias de 1806 y 1807, los ingleses habían tenido suficiente como para insistir por estas latitudes, deberían leer la novela de Jorge Colombo, donde vaticina una nueva incursión en el remoto año 2206.
Para entonces, no son Inglaterra y las Povincias Unidas -ni siquiera Argentina- quienes entran en pugna, sino dos nuevos paises devenidos de aquellos, tras un desastre ecológico que ha sumido al mundo en el caos y casi lo arrastra a su desaparición.
En la línea de la narrativa fantástica, el escritor vuelve sobre escenarios que le son conocidos, pero con una vuelta de rosca interesante que oficia también como denuncia medioambiental. En este caso, los pobladores rioplatenses no sólo deben defender su patria, sino los recursos naturales que pasaron a ser tan codiciados por el imperialismo.
En ese lugar del futuro, los moradores deben buscar la fuerza de la unidad para enfrentar al enemigo, lo que lleva a la alianza con los pueblos originarios.
Todo lector ávido de analogías podrá ver, en esos hipotéticos conflictos, actores y situaciones contemporáneas, tan imaginarias como este libro.
Comunicación con el autor: http://www.elportaldelafonda.com.ar/

Deriva


Deriva
Alejandro Archain
Paradiso Ediciones,2011
Poesía, 64 pp.

por Rubén Sacchi

Nada más acorde para asociar al agua lenta en que nos sumerge la poesía que la deriva, y de eso trata el libro de Alejandro Archain. Un tren que parte y las agujas de un reloj que giran, el tiempo eterno y las infinitas vías; quizás también nuestra mente parta en ese viaje, conformando un tercer camino paralelo: “Rumbo y horas// que fluyen/ por su torrente.// Pensamientos”.
Dos mundos separados por una ventanilla y el tren de las cinco como
frontera con el ayer y también con el presente otro que muere: “Más allá, la lentitud de una agonía/ un aliento apagándose/ en las cercanías del miedo”.
Como si fuese el recorrido postrero, toda la vida transcurre ante sus ojos: la agonía del padre, la mujer amada: “Tibia humedad, contorno./ Labios como rieles donde deslizar/ mi sueño”; tanto hay en ese viaje que hasta el propio tren cobra vida: “¿Cruje su incertidumbre/ de madera y hierro?”
Con guiños a otros poetas (Fernando Pessoa, Hesíodo o Enrique S. Discépolo) y un lenguaje contundente, no pierde la oportunidad de acudir al cine, como marcando el clímax que previene el desenlace y “Funde a negro/ en la próxima pisada”.

Hamlet & Hamlet


Hamlet & Hamlet
Liliana Heer
Ilustrado por Rep.
Paradiso Ediciones,2011
Novela, 144 pp.

por Rubén Sacchi

La célebre frase acuñada por William Shakespeare, “to be or not to be”, traducida a nuestra lengua como “ser o no ser”, puede tener un significado que abarque el hecho concreto de la existencia:
la necesidad de estar vivo o muerto. Jorge Dubatti, a cargo del
Epílogo, plantea el dilema de Hamlet & Hamlet como el de “ser o no ser hijo” pero, ¿cómo se puede no serlo? Dice el personaje que “hay algo en el dudar que revela demasiado sentido común”.
Esta reescritura de Hamlet, que lo sitúa en otro tiempo y lugar, lo para frente a un espejo: Hamlet & Hamlet o “El tiempo y el tiempo, sus dos caras”.
El mandato paterno irrumpe con fuerza de ley “No hubo piedad para Hamlet”, pero hay una revisión de las acciones que lo lleva a discurrir sobre el asesinato,
considerándolo un hecho retrógrado, primitivo, nunca impulsor de futuro: “Dicen que se mata mirando hacia atrás”.
Un trabajo de género dudoso ¿novela, poesía, teatro? escrito con maestría, cualidad que incluye las ilustraciones de Rep. Quizás, el secreto de esta versión esté en las palabras del personaje: “sigo
creyendo que no hay otra forma de deshacer un nudo que volver a hacerlo en orden inverso”.

Locas


Locas
Silvia Chavanneau
Paradiso Ediciones,2011
Novela, 312 pp.

por Rubén Sacchi

Puede parecer obvio, pero la novela es la historia de una loca, aunque también puede ser una loca historia. Resulta sencillo hacer esta simetría si tomamos en cuenta que la vida, bien mirada, es una sucesión de locas historias y la diferencia con la vulgaridad es el cómo están contadas o se presentan ante los demás y a nosotros mismos.
La novela alterna episodios jocosos con escenas de profundidad dramática. Pone en juego valores actualmente escasos, como la solidaridad, esa palabra que en los 70 -momento en que la protagonista se marca ideológicamente- era menos usada que hoy en día, pero más practicada.
Chavanneau hace un recorrido por la historia política reciente, donde no están ajenos los sucesos de Ezeiza, cuando el retorno de Juan D. Perón, las esperanzas
de todo un pueblo que apostaba a un proceso revolucionaio y su correlato, dictadura mediante, con el punterismo político en los barrios.
La autora, con amplia experiencia en el campo de la psicología, delinea la tremenda realidad de los asilos para alienados mentales. La perversión de un sistema caduco que, más que curar, busca aislar a aquellos que desentonan con una sociedad hipócrita.

Colección Relaciones Internacionales


Colección Relaciones Internacionales
América Latina y el Caribe
Teseo, FLACSO, Fundación Carolina, 2011
Ensayos

por Rubén Sacchi

Nuevos vientos soplan en Latinoamérica, diferentes procesos de cambio, más o menos profundos, se van dando a lo largo y a lo ancho del continente, del Río Bravo hasta el Cabo de Hornos.
En ese contexto, resulta indispensble contar con herramientas de análisis que nos acerquen a la nueva realidad, donde los pueblos, cual volcanes en actividad, desarrollan diferentes niveles de efervescencia y puja por cambiar el modelo imperante por otro que los contenga de manera más justa y universal.
Las relaciones entre los paises del Cono Sur entre sí, y con el resto del mundo, pasan a tener peso y consideración en el concierto de las naciones y son vistas, no sin preocupación, por las grandes potencias que, acostumbradas a marcar la agenda, hoy la encuentran relativamente condicionada.
Para arrimar alguna claridad al complejo estudio de esas relaciones, FLACSO lanzó la colección “Relaciones Internacionales”, con el análisis de prestigiosos académicos que opinan sobre temas candentes de hoy y el futuro inmediato.
Una edición inicial de seis títulos aborda las problemáticas comunes a las naciones latinoamericanas, que incluyen temas como la exclusión social, la cooperación fronteriza, las nuevas formas de multilateralismo, las nuevas alianzas regionales, como el ALBA, y las nuevas modalidades de cooperación para el desarrollo.
Los tópicos incluídos son: Cooperación transfronteriza. De territorios de división a espacios de encuentro; ¿Integrados o marginados?; ALBA: ¿Una nueva forma de integración regional?; Gobernabilidad democrática. política, ciudadanía, exclusión, memoria y demografía; Multilateralismo vs. soberanía: La construcción de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y Nuevas formas de cooperación. Las dimensiones sur-sur. La colección, realizada conjuntamente con la Editorial Teseo y la Fundación Carolina, acompaña este momento tan excepcional como enmarañado de los paises ubicados en esta parte del globo.
Los trabajos reflejan el desafío -a la vez que maravillosa oportunidad- que significa buscar puntos en común, de cooperación y desarrollo conjunto, en un marco por demás heterogéneo y atendiendo a las diversas particularidades que diferencian a los paises de la región, poniendo en tensión a los múltiples actores e intereses intervinientes.

Pedagogía de la desmemoria


Pedagogía de la desmemoria
de Marcelo Valko
Ensayo, 414 pp.
Ed. Madres de Plaza de Mayo, 2010

por Osvaldo Bayer

Este libro es un escalón importante para el debate que nos debemos los argentinos. Aquí están las pruebas históricas para llegar a conclusiones definitivas. Las citas de los llamados pensadores, que aparecen aquí, una a una, son imperdibles. Penetrar en esta profunda investigación de Marcelo Valko es ganar las armas de la información para buscar la respuesta a la pregunta: ¿qué nos pasó a los argentinos? El autor se propone todo eso: remover el pasado para aprender.
En estas páginas se encuentran bien explicados los intereses políticos de Mitre, Sarmiento, Roca y de otras figuras consagradas por la historia oficial. Los intereses agropecuarios de la época y las expediciones previas a la campaña de Roca, de las cuales tan poco se ha hablado. El capítulo de lo ocurrido en ese verdadero campo de concentración que fue la isla Martín García es tan tremendo que el lector no llega a explicarse hasta qué límites de crueldad y de cinismo se vivió en esos años. Sólo se puede describir con los sustantivos que pintan de cuerpo entero el desarrollo de los hechos: prisión, trabajo forzado malsano, hambre, desnutrición, ratas, viruela, cólera, tifus, evangelización forzada, y muerte horrenda. Todo esto con una documentación testimonial irrebatible. Un trabajo revelador y profundo. El libro para el gran debate histórico.

La suplente

La suplente
De Mariano Moro
Molière Teatro – Concert
Balcarce 682, CABA
Sábados, 20:30 hs.

por Rubén Sacchi

En el aula, como todos los días, los alumnos aguardan la hora de literatura. Esta llega puntual, aunque con una pequeña diferencia: la profesora es suplente. Modosa, atildada y culta, parece ser la candidata correcta para reemplazar a Josefina Urrutia, la titular que, por unos meses, disfruta su luna de miel en Europa.
Azucena Marchitte, tal el nombre de la debutante, esconde tras su erudición todo un rosario de frustraciones que no tardará en manifestar a sus educandos. No sólo su nombre es una ironía, todo en su vida lo es, y ella se encargará de reflejarlo. Con el transcurso de la clase, entre sonetos y redondillas, irá desgranando las uvas de una vida desgraciada y ese desencanto será volcado sin piedad en el alumnado.
Una mirada grotesca de lo que puede ocurrir cuando, a través de una supuesta pasión, ocultamos los fracasos que se apilan día a día. Con un texto maravilloso, inteligente y audaz, Moro provoca la risa, pero no sólo la de fácil factura, sino también la que requiere de inteligencia y sutileza. Justamente, dedica un bloque a la crítica de la diversión frívola y vacía, a la cultura de la oquedad. Un libro que denota un profundo conocimiento del tema que trata: las letras.
El despliegue del equipo es impecable, tanto como la actuación de María Rosa Frega que demuestra ductilidad dramática y muy buena preparación física.

Elenco:

Azucena Marchitte, profesora suplente de Literatura: María Rosa Frega

Equipo:

Escenografía y Vestuario: "los del Verso"
Selección musical: Mariano Moro
Asesor en Movimiento: Miguel Ángel Elías
Prensa: Duche&Zárate
Fotografía: Photo Studio Christian Inglize
Autoría y Dirección: Mariano Moro
Producción: Juan Iacoponi

Si Hamlet duda le daremos muerte


Si Hamlet duda le daremos muerte
Autores varios
De la Talita Dorada, 2010
Poesía, 264 pp.

por Rubén Sacchi

Un represor carapintada dijo hace unos años: “La duda es la jactancia de los intelectuales”. Tal vez por eso crea que Hamlet tiene derecho a ella porque ¿no es la duda existencial lo que venimos arrastrando desde los atávicos días de las cavernas? Quizás lo que haya que matar es la duda misma o, en la metáfora shakespeareana, a Rosencrantz y Guildenstern, por traidores.
En esta antología se dan cita poetas de los 90 y aún más jóvenes, que demuestran tener claro el viejo conflicto de “ser o no ser”. En su mayoría hijos de las generaciones de los 60 y 70, no les debió resultar sencillo definir una estética propia, una existencia, a la sombra de esa impronta demasiado fuerte. Pese a eso, hay un lenguaje propio y arriesgado (una forma de ser es arriesgar la vida) como hilo común entre los autores.
Tal vez no haya forma de crecer sin, en el sentido freudiano, matar al padre; como sea, la verdadera posibilidad de llegar a ser un uno-otro es tomar lo mejor de aquel y agregar lo propio porque ¿cómo se puede avanzar volviendo siempre al principio? Rimbaud dijo: “Ya vendrán otros horribles trabajadores; empezarán a partir de los horizontes en que el otro se haya desplomado”. Bienvenidos.

Heroína


Heroína
Tomasz Piatek
Tren en Movimiento, 2010
Novela, 128 pp

por Rubén Sacchi

Una vieja canción del grupo Serpiente, un dúo sin mayor suerte comercial pero de gran talento, de Lanús, decía: “Sólo en mis momentos de vuelo/ creo alcanzarte, mi Dios/ subo en un trono de reyes, Señor/ y me dicen que soy yo el Rey Sol”. Esa es la sensación que parece conducir al personaje por los caminos marrones y brumosos de la heroína.
Piatek escribe “Como si una taza de chocolate caliente que está en mi cabeza se volcara para inundar mi cuerpo” y esa no debió ser, para él, una metáfora; seguramente, esa cobertura viscosa y dulce, como la de una torta, lo dominaba y llevaba por ese derrotero.
Heroína es una especie de diario de un adicto, que lo pierde todo en pos de la felicidad suprema que supone el uso del estupefaciente. Claro que ese diario es un objeto para armar que atraviesa diferentes momentos de su adicción, incluso, la pérdida de la personalidad.
¿Cómo se llega a eso? Piatek dice: “Te asalta sin aviso. Como un ladrillo que te cae sobre la cabeza”, aunque la cuestión, verdaderamente, es saber cómo se sale. En estas páginas se atinan varias respuestas, algunas demasiado trágicas.

Imágenes de una novela


Imágenes de una novela
Luis Cano
Ediciones Artes del Sur, 2010
Teatro, 152 pp

por Rubén Sacchi

La brevedad, en ocasiones, ejemplifica un universo más vasto, y lo que hallamos en estas seis piezas cortas es la representación de esos estratos infinitos que hacen al todo y a los que solemos aludir como la vida.
Mauricio Kartun escribió acerca de Imágenes de una novela que es “la novela enhebradora de imágenes íntimas que (...) constituyen el relato mítico que nos expresa”, vale decir que le adjudica carácter autobiográfico. Como sea, estas instantá­neas personales cobrarán la condición de generales en el momento que el público las enfrente, tal la función especular del arte.
Hay en las historias personajes absurdos de tan reales; situaciones donde la apariencia de no ocurrir nada deja pasar la existencia, porque ¿es la vida una cadena eslabonada de historias alucinantes? La respuesta de Luis Cano pareciera sostenerse en la máxima sartreana “Para que el suceso más trivial se convierta en aventura es condición, necesaria y suficiente, contarlo”. Y el autor lo hace con maestría angustiante, porque proyecta en la cotidianeidad todo el peso del vacío existencial, perfectamente acompañado por esa crueldad, tan única, de la especie humana.

Clepsidra


Clepsidra
Martín Andrade
Univ. Católica de Córdoba, 2005
Poesía, 60 pp.

por Rubén Sacchi

Escribe Marcos Silber en el prefacio: “EL TIEMPO, la ecuación de la vida y la muerte, los dos términos entre los que acontece el TODO, que abarca el TODO y que TODO lo contiene”. En ese derrotero, Martín Andrade comienza a andar (o desandar) su libro: “Abrir y cerrar los párpados:/ entre uno y otro gesto/ la vida”.
Con sabia mirada anuncia el reino de la noche al que nos llevarán “hombres sin rostro” que “juegan con fuego”, a “la crucifixión del hombre por el hombre”.
Por ese gigantesco reloj de arena que se desgrana lento pero inexorable, va a pasar la vida por única vez, para no regresar, dejándonos “huérfanos, sombríos,/ en los pozos de la soledad”; y se interroga, no por no aceptar la finitud, sino por no comprenderla lo que es, quizás, la interpelación más antigua que ocurre entre los hombres y los dioses: “Sereno o agitado, recorro/ la pregunta sin respuesta de la vida”.
Ante lo inevitable, la mejor estrategia es desposeerse del ego, unificarse al semejante, en una única humanidad, para que otro continúe nuestros pasos “Sobre la tierra silenciosa” donde “yacen, esparcidas,/ las semillas del amor”, en la esperanza de que “el tiempo y la lluvia/ las hagan germinar”.

Viento de fuego


Viento de fuego
Iván Yauri
Hipocampo Editores, 2007
Poesía, 46 pp.

por Rubén Sacchi

Hay en estos versos una poesía que iguala: “Somos todos transparentes/ como viento tórrido del monte”, que hace las veces de rasero y nos remite a ese momento en que un hombre no era más que otro hombre. Donde, sin embargo, la fuerza multiplicadora de las raíces se potencia en la diversidad.
En ese devenir, los desposeídos van dejando atrás la explotación, “los mugrientos bordes de los techos/ donde el día muere en su relave”, el pueblo se subleva a la precaria suerte: “Pero así somos madeja/ destejiendo el miedo”.
Si el flujo de las masas tiene una forma, Yauri describe su geometría desde que “Eres un puntito que trepa/ con terquedad”, para crecer luego “porque somos un punto/ y además segmento/ crepitando ahora“.
Mientras, deja que la física y la aritmética de los oprimidos apliquen sus propias leyes “...estridentes decibeles/ a nueve metros/ por segundo/ al cuadrado (...) somos/ nuestro más/ exorbitante/ mínimo común/ múltiplo”.
En resumen, nos muestra que el hombre es el único que puede construir su destino, a golpes de voluntad: “porque somos/ nuestro origen final./ Esta furiosa luz/ sobre el abismo”.

La salidera


La salidera
Sebastián Kirzner
Tren en Movimiento, 2010
Relato, 96 pp.

por Rubén Sacchi

La palabra salidera, hoy por hoy y en nuestro país, lleva a pensar en esa modalidad de robo a la salida de un ban­co, pero atinar una definición desde la óptica de Kirzner es un asunto más arriesgado. Quizás también se trate de una sustracción, pero de información -frases inconclusas, sugerencias truncas, ambigüedades-, también de la serenidad, esa que en el texto inicial, Anatomía, se expresa a través de las manos de Susan Sontag, pero que en realidad va acompañada de una actitud fuerte y nos cuenta la historia de una construcción lésbica, en donde hay lugar para hablar de religión y política, sutilmente, mostrando que todo, aunque sea un suceso personalísimo, no escapa al universo único que lo contiene.

Esa metodología de escamoteo se expone en Reclusión: “Nunca, en toda mi vida, he podido terminar de leer o escribir un libro, las últimas páginas simplemente no están”, o en Exceso y excedente: “Tal vez, yo no debería hablar”. Será que en estos relatos, llenos de sexo, dolor y atrocidades, la esparanza es una posibilidad remota en un final abierto, o como reza el epígrafe de Scott Fitzgerald en La internación: “Toda vida es un proceso de demolición”.

Inventarios

Inventarios
de Philippe Minyana
Ciudad Cultural Konex
Sarmiento 3131, CABA
Viernes y sábados a las 20:30 y domingos a las 19

Por Rubén Sacchi

Un marco de candilejas encuadra la pantalla donde se suceden las imágenes. Una tras otra, pasan fotos que hablan de las participantes pero, sobre todo, el objeto que cada una de ellas eligió como paradigma de su vida. ¿Quienes son? Tres mujeres francesas que intervienen en una competencia de la palabra. Todas con una historia dura -la guerra signó sus días- y gran experiencia de vida: logros y fracasos van desfilando acompañados de una palangana, una lámpara y un vestido. Sin tapujos para narrar hasta los detalles más oscuros, se expresan a su turno hasta perder el aliento; en los relatos se evidencia que también otras cosas han perdido, menos las ganas de seguir viviendo, esa fuerza interior que nos subleva a la adversidad y suele llamarse "instinto de conservación". ¿Por qué compiten? ¿Cuál es el premio? Tal vez sea sólo una manera de dejar testimonio de su paso por el mundo.


Una obra entretenida, dinámica y con maravillosas actuaciones. Los cuatro protagonistas dan lo mejor de sí en esta extraña competencia con formato de enlatado televisivo. El equipo técnico acompaña a la perfección, con buena iluminación y sonido.

Elenco:

Malena Solda: Angela Rougeot
Verónica Pelaccini: Jacqueline Mettetal
María Laura Santos: Bárbara Fesselet
Alfredo Staffolani: Eva-Igor

Equipo:

Dirección: Gonzalo Martínez
Asistente de dirección: Carolina Balbi
Iluminación: Ricardo Sica y Matías Sendón
Diseño de vestuario: Pablo Ramírez
Asistente de vestuario: Gonzalo Barbadillo
Diseño de escenografía: Alicia Leloutre
Fotografía: Alejandra López
Video y sonido: Ian Kornfeld
Peinados: Ale Granado
Maquillaje: Dolores Giménez
Traducción: Alicia Migdal
Prensa y difusión: Duche&Zárate
Diseño gráfico: Estudio Papier
Producción ejecutiva: Florencia Flores – Romina Chepe
La imagen es cortesía de Alejandra López

El convite de Lola Mora


El convite de Lola Mora
Amanda Patarca
Deldragón, 2008
Teatro, 114 pp

por Rubén Sacchi

La imagen de Lola Mora apoyada en la balaustrada que da al río y una voz que dice: “Cada tanto vuelve. Recorre los lugares en donde desplegó su vida”, dan comienzo a esta pieza de teatro que, a través de un ágape imaginario, expone la imagen de esta mujer de carácter y creatividad notables, atributos ambos que parecieran estar moldeados con la consistencia del mismo material pétreo que usaba para sus figuras.
El banquete, al que Lola ha convocado para dar paz a su alma (o para reafirmar su inmortalidad) cuenta con la presencia de disímiles invitados, media docena de personajes que marcaron su vida. La nómina, a la que fueron cursadas tarjetas escritas con sangre, incluye a Baldomero Fernández Moreno, Gabriel D’Annunzio, Julio A. Roca, María Magdalena, Luis Hernández Otero, su ex esposo, y al mismísimo Demonio, quien no fue convocado directamente pero que, mediante un artilugio, se coló en la reunión.
El texto junta buena prosa con una visión personal de la historia íntima de la artista, pero resulta demasiado benigno con la figura de quien estuvo a cargo del genocidio aborigen, mal conocido como Conquista del Desierto.