Teoría de la niebla

Teoría de la niebla
de Alicia Salinas
Baltasara Editora, Rosario 2019
Poesía, 94 pp.

por Eduardo Silveyra

El título del libro de la rosarina Alicia Salinas –Teoría de la Niebla- es de por sí inquietante y cautiva al nombrarlo, esa ya es una virtud y a la vez la llave que nos abre la puerta para peregrinar por una escritura construida como una arquitectura cimentada en el transcurrir y el devenir del tiempo, con sus estados diversos, sus improntas cotidianas y los mitos que pueden o no ser derruidos. En un tiempo donde las escrituras se rotulan muchas veces de modo arbitrario en categorías que hablan de un literatura femenina o de género y quedan apresadas en esas conceptualizaciones sociales y políticas, Alicia Salinas trasciende esos marcos ideológicos y nos deslumbra con versos donde el aura de Emil Cioran sobrevuela con su sarcasmo e ironía.

Quienes se quejan de levantarse temprano
deberían probar el silencio:
nunca se sabe si hay un insomne
enfrente de una palabra vacua.

Esta referencia no es vana ni casual, pues la poética de los textos nos hacen naufragar y emerger por el caos del insomnio y el juego de los espejos, donde el tiempo se duplica y nos devuelve una verdad o el asomo a otra sombra o niebla, donde encontrar el eco de las palabras que nos convierten en seres y en la interrogación a ese ser.
Pero también hay en la poesía una travesía por los torrentes, los caudales y los diversos estados del agua, donde los ríos y la niebla confluyen para revelar con la certeza de la predicción de un oráculo íntimo y sacralizado, como una verdad única y transparente que nos dice:

Las lágrimas avanzan por los intersticios
entre las plantas, hacia el fondo,
capaces de desbordar los ríos subterráneos,
de abrir surcos en las piedras finales
que soportan el núcleo de los tiempos.

Así ha pasado por generaciones:
para que el corazón del mundo siga latiendo
es necesario cruzar parajes invisibles
hasta dejar una ofrenda.

La libertad de las mujeres, hija mía,
es la energía de la vida.

Teoría de la Niebla logra esa trascendencia. No se trata de un libro, se trata de una obra en la cual descubrimos no sólo una veracidad, sino también la confesión y la cauta violencia de la libertad.



Alicia Salinas nació en 1976 en Rosario, Argentina, donde vive. Es mujer-madre. Trabaja como comunicadora social, periodista, docente y tallerista. Escribe poesía y teatro. Ha publicado cuatro libros de poesía: La sumergida, 2003 (segunda edición virtual en 2016), Gallina Ciega (2009), Tierra (2017) y Teoría de la niebla (2019). Fue incluida en publicaciones literarias de otros países, y en varias antologías locales, nacionales y extranjeras. Poemas suyos fueron traducidos al inglés.

Absurdo criollo


Absurdo criollo
De Marcos Arano y Gabriel Graves
Teatro El Extranjero
Valentín Gómez 3378, CABA
Sábados 20 hs.
Duración: 90'

por Eva De Bartolo

A comienzos del siglo XX se produjo una revolución estética en el teatro que dio lugar a nuevas representaciones sociales. Se destacaron figuras como Bertolt Brecht, quien llevó a la práctica su teatro de distanciamiento, en el que se involucraba al público, no ya al producir su emoción sino al permitirle analizar críticamente la realidad para cambiarla. La indagación y el cuestionamiento de los temas sociopolíticos eran la clave, fundando un teatro dialéctico. En Absurdo Criollo se encuentran muchos de estos elementos que, conjugados con el constante humor hacen de ésta una obra singular.


Ante la terrible ofensa que recibe de su hijo, que es un inútil para cebar mate y que además es incapaz de reconocer a un pájaro de otro por su canto, como un nuevo Ulises, el gaucho sale a recorrer el país. El hombre, desesperado, indaga en cada rincón la esencia del ser nacional, algo tan inasible e incierto que lo lleva a descubrir tanto a los nazis patagónicos como a los uruguayos afincados que ceban mate con florcitas. Mientras tanto, en la ciudad, una pareja de mediana edad, ella ex jueza, aburrida de su vida actual, discuten la posibilidad de comenzar una carrera política. Allí salen a relucir los prejuicios burgueses hacia el resto de la sociedad, encarnados en la mucama que, contra todo pronóstico, se convierte en una lectora apasionada de la Ideología Alemana, de Marx y Engels, y que descubre, enseñando cómo cebar mate, que éste es una metáfora de la revolución. Con un humor que se mantiene a lo largo de los cien minutos, divierte y muestra la radiografía de todo lo que podemos ser. El texto se abre a muchas líneas interpretativas, desde la referencia permanente a la actividad política reciente hasta el diálogo con otros textos literarios, como la Odisea y Hamlet.
 
Un párrafo destacado merecen los actores, impecables en la variedad de roles que deben abordar, saliendo y entrando a cada momento de los distintos personajes, brindando su voz y poniendo el cuerpo para lograr el dinamismo que cada escena requiere.

La escenografía, que divide en dos el escenario, y las luces contribuyen al acierto general. Sin dudas, una obra muy recomendable.


Ficha Técnica:

Elenco: Patricia Rozas, Bernardo Forteza, Rocío Rodríguez Paz, Federico Tombetti, Alejandro Kenseyan, Christian Amadeo, Jonatan Peñaranda Osorio, Alejandro Duval


Composición musical: Martín Miconi
Dirección musical: Agustín Flores Muñoz
Músico en escena: Martín Micconi / Bruno Leichman
Dramaturgia: Gabriel Graves / Marcos Arano
Diseño de luces: Alejandro Velázquez
Escenografía: Carlos Di Pasquo
Vestuario: Silvia Savaglia
Diseño de arte: Romina Salerno
Prensa: Guillermo Pintos
Asistencia de dirección: Canela Velázquez
Dirección: Marcos Arano



 

Absurdo Criollo indaga en la tragedia y la farsa de la singularidad argentina y sigue a los muy exitosos VIENTRE: el hueco de donde venimos y TIERRA PARTIDA, lo demás no importa nada, de los mismos autores. Ambos trabajos fueron distinguidos con galardones y nominaciones en distintos rubros en premios como los ACE (Asociación Cronistas del Espectáculo), Luisa Vehil y Teatro del Mundo, donde Marcos ARANO fue destacado como el mejor director del 2018 por VIENTRE: el hueco de donde venimos. Las funciones de Absurdo criollo serán los sábados a las 20, y El Extranjero queda en Valentín Gómez 3378.


Migrantes



Migrantes
de Gabriel Fernández Chapo
Espacio Callejón
Humahuaca 3759, CABA
Miércoles 20:30 hs.

por Rubén Sacchi

Espalda mojada, refugiado, desplazado, exiliado, migrante, son algunos de los tantos apelativos que definen a quienes deben abandonar su tierra por diferentes motivos, todos ellos con un nexo en común, la inviabilidad de una vida digna en el actual sitio de residencia. Es un mal que aqueja al mundo, al menos al que nos toca vivir bajo el sistema capitalista.


El escritor peruano Ciro Alegría, escribió una novela magistral: El mundo es ancho y ajeno, que se refiere, según el propio autor, a “cuantos no tienen más capital que sus brazos y lo andan a pie”. Lali, Lidia, Benjamín, Lenin, Luis y Carlos, los personajes de Migrantes, cumplen con esa condición, provenientes de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y México respectivamente, cada uno con su historia a cuestas y sus escasas pertenencias, lo que quepa en una maleta y no supere los 23 kg.

La obra aborda temáticas muy actuales. En primer lugar, cuestiona un modelo político-económico expulsivo, diseñado para una minoría que va apropiándose de la riqueza con avidez creciente, inversamente proporcional a la pérdida de la empatía y la solidaridad con sus congéneres. También desnuda la xenofobia y la aporofobia, tan desarrolladas en la clase media, que con terror imagina en el otro una amenaza. Ya lo dijo Bertolt Brecht, “no hay nada peor que un burgués asustado”. Transversalmente a esos dos grandes tópicos, subyace otra cuestión, tal vez la fundamental: la identidad, representada en las historias personales y la cultura popular, o lo que podemos llamar la resistencia.

Las realidades que se exponen son en exceso duras, pero un marcado tono de comedia hace que el espectador pueda distenderse. En ese sentido, permanentes situaciones de excitación y erotismo dan un toque humorístico, a la vez que marcan ese rasgo tan presumido como distintivo de los latinoamericanos.

Sin decorados, por toda escenografía hay una escalera que lleva a ninguna parte y hace las veces de avión, de aeropuerto o de aduana, y una pochoclera. El otro objeto que se ancla con peso propio es la valija, única compañera del viajero y símbolo inapelable de su status. El uso de maquillaje y máscaras carnavalescas propone una fuerte carga simbólica.

La elección de los actores, cada uno nativo del país que representa, completa la atmósfera de credibilidad, pone al público frente a personajes que tiene un acento típico y rememoran costumbres regionales con la solvencia de quienes las vivieron y las llevan en su memoria fáctica.

La pieza está llevada con fluidez, bien marcada y hace muy amenos sus generosos 90’ de duración. El elenco se desempeña con gran equilibrio y da muestras de un profesionalismo que incluye largas horas de ensayo. Con vestuario y luces adecuadas, la música original en vivo de Laura Dos Santos acompaña las diferentes situaciones poniendo algunos acentos en la historia. Una obra que merece ser vista y disfrutada, de temática comprometida y actual. Una perlita de esas que suelen circular por el off.





Ficha

Elenco:
Lali: Mariana Maciel (Argentina)
Lidia: Olivia Torrez (Bolivia)
Carlos: Vladimir Chorny (México)
Benjamín: César Riveros (Chile)
Luis Paul Criollo (Ecuador)
Lenin: Juan Prada (Colombia)
Composición e interpretación: Laura Dos Santos

Autor: Gabriel Fernández Chapo
Dirección: Greta Risa
Asistente Dirección: María José Pérez Colman
Vestuario: Magda Banach
Luces: Ricardo Sica
Títere: Ivo Siffredi
Mascaras y Commedia dell’arte: Renata Armesto (Chile)
Coreógrafo: Fabián Gandini
Maquillaje: Gabriela Palazzo
Comunicación + Media: Duche&Zárate

MIGRANTES fue nominada como Mejor Comedia Dramática, Mejor Dirección y Mejores Actrices Coprotagónicas: Mariana Maciel y Olivia Torrez. Ganando el premio Olivia Torrez (la boliviana) como mejor actriz coprotagónica en el Festival Iberoamericano de Mar del Plata 2019.

Yo, Encarnación Ezcurra



Yo, Encarnación Ezcurra
de Cristina Escofet
Teatro El Picadero
Enrique Santos Discépolo 1857, CABA
Jueves de febrero y 5 y 19 de marzo a las 20hs. Duración: 55'

por Rubén Sacchi

En la canción Quien quiera oír que oiga, Litto Nebbia dice: "Si la historia la escriben los que ganan eso quiere decir que hay otra historia". En la de Encarnación Ezcurra, el gran escriba es el patriarcado que hizo trascender la figura de Juan Manuel de Rosas por sobre su estratega, una mujer que debió calzar de gaucho”, “de las que se dejan para después”.


Yo, Encarnación Ezcurra es un monólogo donde la protagonista, ya en sus últimos tiempos, rememora los días en que su hombre detentaba el poder en la convulsionada atmósfera del Río de la Plata y debía sostenerlo frente a traiciones e intrigas. Sobre ese tema es que habla la pieza: el poder, el económico, el político, el de las relaciones familiares y el social. Dice Encarnación: “El poder o es prepotente o es cacareada de político aguachento” pero, consciente del lugar reservado a la mujer en esos tiempos, reflexiona “Si el poder no pide permiso, la astucia gana las guerras” a sabiendas que un buen trabajo de inteligencia es más poderoso que el accionar de las armas.

Un modelo de país federal y de abajo, se contrapone al proyecto monárquico de los sectores económicos dominantes, que haciendo base en la oligarquía local miran a Europa como faro de luz divina. La obra se desarrolla en medio de esa disputa y en ella desfilan los nombres que, de uno y otro lado, dejaron sus vidas en esa contienda.

El ideario justicialista ensaya una línea histórica: San Martín-Rosas-Perón. Los dos primeros fueron contemporáneos en aquella confrontación, pero es notoria la cantidad de puntos en común que hay entre los dos últimos, por lo que el espectador no puede dejar de asociar las figuras de sus parejas en el apoyo al proyecto de sus esposos renunciando a aspiraciones personales, ni la edad temprana en que ambas dejaron este mundo. “Eran los tiempos de soñar la patria grande” y lo siguen siendo.

Salvando las distancias, la cuestión central entonces y ahora sigue siendo liberación o dependencia y aquellos mismos actores, en sus herederos, son los que siguen tallando en la arena política. El vínculo de Encarnación y Evita con las capas más humildes del pueblo; la creación de la Mazorca antes y los Descamisados luego, son paralelos insoslayables que ambas luchadoras replicaron.

Lorena Vega construye un personaje sin fisuras, su trabajo corporal es excelente y merece un párrafo aparte su labor gestual, apoyada en miradas tan locuaces como el habla misma; las modulaciones de la voz y una perfecta dicción permiten disfrutar cada palabra de un libreto magnífico, que devela un profundo estudio de la temática abordada. Un acertado acompañamiento musical, lejos de actuar como elemento suavizante, afirma los diferentes momentos del monólogo, dando aire al espectador para internalizar el texto. La frugalidad de la puesta y las luces precisas concentran toda la atención en el protagónico.

Esta obra, multipremiada con justicia, puede disfrutarse todos los miércoles de enero a las 20:30 en el Teatro Picadero.



Ficha artística-técnica

Autoría: Cristina Escofet
Actúa: Lorena Vega
Música original: Agustín Flores Muñoz, Sebastián Guevara, Malena Zuelgaray.
Músicos en vivo: Agustín Flores Muñoz, Martín Miconi, Malena Zuelgaray, Victoria Tolosa.
Vestuario: Adriana Dicaprio
Diseño de iluminación: Soledad Ianni
Diseño gráfico: Tomás Korman
Prensa: Marisol Cambre
Producción en giras: Alejandra García
Asistencia de dirección: Pablo Cusenza
Dirección musical: Agustín Flores Muñoz
Dirección general: Andrés Bazzalo